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miércoles, 8 de septiembre de 2010

Fidel Castro critica a Ahmadinejad por negar que haya ocurrido el Holocausto.




Nadie estará seguro si no desaparecen los arsenales nucleares, incluido el de Israel, advierte.

Reconoce que la crisis de los misiles en 1962 no valió la pena, en entrevista a The Atlantic.

Nueva York, 7 de septiembre. Fidel Castro afirmó que Israel, al igual que todas las potencias nucleares, sólo tendrá seguridad si se deshace de sus arsenales atómicos, reiteró su advertencia sobre un próximo conflicto nuclear en torno a Irán, instó al líder de ese país a evitar el antisemitismo, y consideró que la crisis de los misiles en 1962 no valió la pena, según una entrevista con Jeffrey Goldberg de la revista The Atlantic.

Castro invitó a Golberg, corresponsal nacional de la revista, a La Habana, después de leer su artículo sobre la posible confrontación entre Israel e Irán, y comentó que confirmaba sus propias preocupaciones sobre ese conflicto. En la entrevista, cuya primera parte fue subida hoy al sitio de Internet de The Atlantic (al parecer habrá otra entrega mañana y posteriormente un artículo para la versión impresa de la revista mensual), Fidel reitera su mensaje que ese enfrentamiento podría tener severas consecuencias mundiales, y que los iraníes no van a retroceder ante amenazas de Estados Unidos o Israel. "Los hombres piensan que se pueden controlar pero (Barack) Obama podría sobre reaccionar y una escalada gradual podría convertirse en una guerra nuclear", advirtió Castro.

Goldberg le preguntó si esta óptica se basa en las experiencias de Castro en la llamada "crisis de los misiles" en 1962, que llevó al borde de una confrontación nuclear entre la Unión Soviética y Estados Unidos por los misiles nucleares soviéticos en Cuba, y le recordó un mensaje que envío a Kruschev instándolo a considerar un ataque nuclear si Cuba era atacada por Washington, agregando a su pregunta si Castro pensaba si esa recomendación aún era lógica. "Después de lo que he visto, y sabiendo lo que sé ahora, no valió todo eso".

El mensaje de Castro a Israel en torno a la posible crisis bélica con Irán, reporta Goldberg, es que ese país sólo logrará la seguridad cuando abandone sus armas nucleares, al igual que todos los poderes nucleares del mundo. Y Goldberg comenta que Castro lo sorprendió con su simpatía por la historia del pueblo judío y el derecho de Israel a existir.

De hecho, Castro criticó al presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, por negar la existencia del Holocausto y aconsejó que el gobierno iraní podría nutrir la paz al reconocer la historia "única" del antisemitismo y entender algunas de las raíces de los temores de Israel como las consecuencias del antisemitismo teológico. "No creo que nadie haya sido más calumniado (o difamado) que los judíos. Han sido calumniados más que los musulmanes porque son culpados y calumniados por todo", dijo Castro. Él mismo recordó el antisemitismo que prevalecía en Cuba en su juventud.

Castro subrayó que el gobierno iraní necesita entender que los judíos "fueron expulsados de su tierra, perseguidos y maltratados por todo el mundo", y que esto ha ocurrido a lo largo de 2 mil años. "Los judíos han vivido una existencia mucho más difícil que la nuestra. No hay nada que se compare con el Holocausto". Goldberg le preguntó si le ha dicho todo esto al líder iraní, y que Castro le contestó: "se lo estoy diciendo para que usted lo pueda comunicar".

Goldberg escribe que aunque Castro aún está débil físicamente, su mente es "aguda, su nivel de energía alta y no sólo eso: el Fidel Castro de etapas tardías resulta poseer algo de un sentido de humor modesto", y que al preguntarle si su enfermedad lo llevó cambiar de opinión sobre la existencia de Dios, Castro le respondió: "perdón, pero aún soy un materialista dialéctico".

La primera parte de la entrevista está disponible en (versión en Ingles)



Admite Castro que “ya no funciona” modelo cubano de economía: periodista.


Sus palabras reflejan un reconocimiento de que "el Estado tiene un papel demasiado grande en la vida económica del país": experta.

La Habana. El ex presidente Fidel Castro dijo que el modelo económico cubano ya no funciona, según informó este miércoles el periodista estadunidense Jeffrey Goldberg, quien entrevistó al líder comunista la pasada semana en La Habana.

"El modelo cubano no funciona incluso para nosotros", respondió el líder de la revolución cubana a la pregunta de si el modelo económico de la isla al estilo del comunismo soviético era aún digno de ser exportado a otros países, según escribió en su blog Goldberg, reportero de Atlantic Monthly.

El comentario de Castro, de 84 años, reflejaría su aprobación, también expresada en una columna publicada en la prensa estatal en abril, a la gestión de su hermano, el presidente Raúl Castro, quien ha puesto en marcha modestas reformas para estimular la obsoleta economía cubana.

Goldberg dijo que Julia Sweig, una experta del Council on Foreign Relations con sede en Washington que lo acompañó a La Habana, cree que las palabras de Castro reflejan un reconocimiento de que "el Estado tiene un papel demasiado grande en la vida económica del país".

Su consentimiento ayudaría a su hermano Raúl, quien lo reemplazó en el 2008, a enfrentar a los miembros del gobernante Partido Comunista, que se oponen a sus intentos de reducir el papel del Estado, dijo Sweig a Goldberg.

Goldberg había escrito el martes en su blog que Castro lo invitó a La Habana para discutir su reciente artículo sobre un posible conflicto entre Israel e Irán, en el que podría participar Estados Unidos, que se ha opuesto a la creciente capacidad nuclear de Irán.

Según Goldberg, Castro criticó al presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, por su antisemitismo y por negar el Holocausto.

Castro comenzó una cruzada contra una eventual guerra nuclear y ha expresado su preocupación por el futuro del mundo, tras volver en julio a la luz pública después de mantenerse alejado durante cuatro años por varias cirugías intestinales que según confesó lo tuvieron al borde de la muerte.

El líder cubano teme el estallido de una guerra nuclear si Estados Unidos e Israel tratan de imponer sanciones internacionales contra Irán por sus actividades nucleares.

Castro también criticó sus propias acciones durante la Crisis de los Misiles en Cuba en 1962, cuando instó a la Unión Soviética a lanzar sus armas nucleares contra Estados Unidos, al decir a Goldberg que "no valió para nada la pena".

Durante la estancia en la isla, Goldberg y Sweig visitaron junto a Castro el Acuario Nacional de Cuba y asistieron a un espectáculo de delfines.

A la visita al acuario también asistió la líder judía cubana Adela Dworin, a la que Castro besó ante las cámaras en un posible mensaje a los líderes iraníes, dijo Goldberg el miércoles en su blog.

Goldberg describió a Castro como físicamente frágil pero enérgico y mentalmente agudo.


martes, 7 de septiembre de 2010

La Brigada Martha Machado cumple hoy dos años: Dale una oportunidad a la paz.



En el antiguo Monumento al Maine, símbolo del derribo definitivo del águila imperial en Cuba, destacados artistas pintaron El muro por la paz, y el fotógrafo Roberto Chile captó las imágenes que hoy comparte con nuestros lectores.

El mural estuvo dedicado al cumpleaños 84 del líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz, al Día Mundial de la Juventud y a los esfuerzos que hombres y mujeres de bien en el mundo hacen por evitar la hecatombe nuclear y el fin de la especie humana.

Por iniciativa de Alexis Leyva Machado (Kcho) en el lienzo, de una envergadura de 10 metros de largo por dos de alto y uno de profundidad, dejaron sus huellas creadores de la talla de Roberto Fabelo, Flora Fong, Eduardo Roca Salazar (Choco), Nelson Domínguez y Ernesto Rancaño. Este último, junto a Carlos Balseiro, realizó uno de sus distintivos zunzunes, en cuyas traslúcidas alas emergen los ojos de Fidel.

También participaron Alicia Leal, Juan Moreira y su familia, quienes se sumaron a Jorge César Sáenz, un joven trinitario compañero de graduación de Kcho en 1990 y a quien éste le pidió que participara en el mural al verlo pasar por la zona.

Como antecedentes de iniciativas similares figura el muro pintado en la comunidad de Peñalolén (Reunión de hermanos, en lengua Mapuche) en Santiago de Chile, del 13 al 15 de noviembre de 2009, considerado récord Guinness de graffiti porque midió mil 800 metros, integró mil 781 reproducciones y participaron unos 700 artistas del mundo.

La Brigada cumple hoy dos años de fundada. Nació después del paso de los huracanes que devastaron la Isla de la Juventud y Pinar del Río, en el 2008, y se ha mantenido activa, tanto para ayudar a la recuperación de los pobladores cubanos, como de los damnificados del terrible terremoto que asoló a Haití en enero de este año y dejó más de 300 000 muertos.



Ve todas las imagenes en alta resolución en CUBADEBATE.













viernes, 3 de septiembre de 2010

CUBA, SIMPLEMENTE !QUE VIVA CUBA¡



Mensaje a los estudiantes universitarios de Cuba.



El líder la Revolución Cubana, Fidel Castro, inició este viernes su discurso ante estudiantes de la Universidad de La Habana, en el cual aborda aspectos referentes a los peligros a los que se enfrenta la especie humana, ante la posibilidad de una guerra nuclear.

“Es sabido y no me queda otra alternativa que recordar el hecho de que ya no estamos viviendo la época de las caballerías”, dijo el líder cubano al referirse al poder destructivo de las modernas armas de guerra.

A continuación las palabras de Fidel:

Queridos compañeros:

Les pedí reunirnos hoy temprano, antes de que nuestro Sol caliente demasiado.

Esta escalinata, a la que nunca imaginé volver, guarda imborrables recuerdos de los años en que comencé a tener conciencia de nuestra época y de nuestro deber. Se puede adquirir conocimientos y conciencia a lo largo de toda la vida, pero jamás en ninguna otra época de su existencia una persona volverá a tener la pureza y el desinterés con que, siendo joven, se enfrenta a la vida. A esa edad, descubrí mi verdadero destino.

Es por ello inevitable que, en estos instantes, me acompañe el recuerdo de tantos compañeros que conocí hace exactamente 65 años. Fue en la primera semana de septiembre cuando ingresé en esta Universidad, que era la única del país. Es mejor que no intente siquiera preguntar por cada uno de ellos, y guardar solo el recuerdo de cuando todos eran jóvenes y entusiastas y, por lo general, desinteresados y puros.

Me anima sobremanera tener presente a los que son hoy, como nosotros ayer, aunque incomparablemente más cultos, más libres y más conscientes.

Entonces, sobre esta colina universitaria caía el poder de la fuerza bruta y la brutalidad de la fuerza, la inconsciencia y la corrupción aplicada a nuestro pueblo.

Gracias al ejemplo de los que nos habían precedido, a los estudiantes fusilados por exigencia de las hordas de los llamados voluntarios españoles, nacidos muchos en esta tierra que se ponían al servicio de la tiranía española, gracias al Apóstol de nuestra independencia y a la sangre derramada por decenas de miles de patriotas en tres guerras de independencia, nos precedía realmente una historia que inspiraba nuestras luchas. No merecíamos ser colonia de un imperio mucho más poderoso todavía, que se apoderó de nuestra Patria y de una buena parte de la conciencia nacional, sembrando el fatalismo con la idea de que era imposible sacudirse de tan poderoso yugo.

Peor aún, había surgido ya una poderosa capa explotadora que, al servicio de los intereses del imperio, saqueaba a nuestro pueblo extrayendo riquezas, manteniéndolo maniatado e ignorante a través de la fuerza, y no pocas veces, utilizando a otros nacidos en el país, para actuar como torturadores y asesinos de sus hermanos.

La Revolución puso fin a esos horrores, es por ello que podemos reunirnos aquí esta mañana de septiembre.

Cuán lejos estábamos de pensar después del triunfo que, en una ocasión como esta, volveríamos a reunirnos en esfuerzos aún mayores y con objetivos superiores a los que, en un tiempo, nos parecieron las más altas metas de los pueblos, en aras de la justicia y la felicidad de los seres humanos.

No pareciera posible que un país tan pequeño como Cuba se viera obligado a cargar el peso de la lucha contra aquellos que han globalizado y sometido el mundo a un inconcebible saqueo, y le ha impuesto un sistema que hoy amenaza la propia supervivencia de la humanidad.

No hablo solo en pro de los intereses de nuestra nación. Podría decirse que tales objetivos quedaron atrás, en la medida en que la existencia y el bienestar de los pueblos dejaron de ser nuestros objetivos, en aras de intereses mundiales, sin los cuales, la vida de las naciones es imposible. También es cierto que, en nuestras luchas por la emancipación nacional y social, nuestro país, bastión del coloniaje español en este hemisferio, fue el primero en ser ocupado y el último en sacudir ese yugo después de más de 400 años de dominación.

Nuestra lucha por la liberación nacional se mezcló con el tenaz esfuerzo de los trabajadores de nuestro país por su liberación social. No fue obra de la voluntad; lo fue del azar. El mérito del pueblo cubano es haber sabido comprender y fortalecer los indisolubles lazos entre ambos (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva Fidel!”).

El tiempo que la humanidad dispone para librar esta batalla, es increíblemente limitado. A lo largo de más de tres meses de incesante batallar me esforcé modestamente por divulgar, ante un mundo inadvertido, los terribles peligros que amenazan la vida humana en nuestro planeta. Es sabido, y no me queda otra alternativa que recordar el hecho, de que no estamos viviendo la época de la caballería y el acero de las espadas acompañados por arcabuces de un disparo, que fueron precedidos durante siglos por las máquinas que demolían murallas o trataban de hacerlo, o los carros de combate tirados por caballos, que portaban cuchillos en las ruedas; armas, en fin, siempre crueles, pero de limitado poder destructivo que los humanos usaron para guerrear entre sí, desde que inventaron las mazas, hasta la Primera y Segunda Guerra Mundial, en las que usó armas automáticas, tanques, aviones de combate y fortalezas volantes, submarinos, torpedos, acorazados y portaaviones que elevaron las pérdidas humanas a decenas de millones de muertos, y a cientos de millones las víctimas de la destrucción, las heridas, las enfermedades y el hambre, secuelas inevitables de las guerras.

Dos artefactos nucleares fueron utilizados al final de la última contienda. Nunca el hombre concibió tan terrible destrucción y exterminio. Hace más de 60 años se habla del bombardeo de Hiroshima y Nagasaki; por ahí hemos señalado que el poder destructivo de las armas acumuladas equivale a más de cuatrocientas cuarenta mil veces el poder de alguna de aquellas bombas. Es así, es lo que dice la matemática. No añado más porque tendría que usar palabras bastante duras respecto a las causas y a los responsables de esa tristísima realidad.

Pero eso no bastó. La pretensión de dominio económico y militar de los primeros en utilizar esos aterradores instrumentos de destrucción y muerte, condujeron a la humanidad a la posibilidad real de perecer que hoy enfrenta. No necesito argumentarles lo que ustedes ya de sobra conocen. El problema de los pueblos hoy día, digamos, el de más de siete mil millones de seres humanos, es impedir que tal tragedia suceda.

No me agrada decir la dolorosa verdad, que constituye una vergüenza para todo lo que se identifica como política y gobierno. Al mundo se le ocultó deliberadamente esta realidad y le ha correspondido a Cuba la dura tarea de advertir a la humanidad del peligro real que está confrontando. En esa actividad no debemos desmayar. He utilizado argumentos que no deseo repetir ahora. Frente a los escépticos, nuestro inconfundible deber es seguir librando la batalla. Me consta que un número creciente de personas en el mundo han tomado conciencia de la realidad.

Comentando la primera parte de la entrevista, publicada el lunes 30 de agosto por la directora de La Jornada en ese prestigioso órgano de prensa mexicano, un ciudadano de Nuestra América, que la conoció por el sitio Web CubaDebate, hizo llegar su opinión con palabras tan profundas que decidí incluir, en este mensaje a los estudiantes universitarios de Cuba, lo fundamental de sus ideas:

“Hago un llamado, a todos los países que hoy se encuentran involucrados en conflictos militares. Por favor, piensen siempre en lograr una paz verdadera, que es lo que nos conviene a todos. Nuestros hijos, nuestros nietos y seres humanos del mundo, todos se lo vamos a agradecer. Necesitamos vivir en paz y seguros en un planeta que cada día es menos habitable. Es muy fácil de entender. El armamento nuclear debe desaparecer, ningún país debe poseerlo, la energía atómica debe ser usada solo para el bien. LA ÚNICA VERDADERA VICTORIA ESTÁ EN GANAR LA PAZ.

“Hoy enfrentamos dos grandes desafíos: la consolidación de la paz mundial y salvar el planeta del cambio climático. Lo primero es lograr una paz duradera sobre bases sólidas, la segunda es la de revertir el cambio climático. Hay que tomar conciencia de estos problemas que nosotros mismos los hemos creado y que somos los protagonistas de los cambios que tenemos que lograr. El panorama del siglo pasado no era igual que el de este siglo. El armamento, en estos momentos, es más sofisticado y mortífero y el planeta más débil y contaminado.

“Conferencia Mundial de Cambio Climático de Cancún. [...] la única oportunidad que nos queda. [...] Estamos llegando a un punto crítico donde no existe marcha atrás. En ese momento, por miedo, quisiéramos hacer cualquier cosa para salvar nuestras vidas, pero ya todo sería en vano y demasiado tarde. Las oportunidades en nuestras vidas pasan por delante de nosotros una sola vez y hay que saberlas aprovechar. Nuestra Madre Naturaleza es como un fumador pasivo que aunque no tiene vicio, la enfermamos indiscriminadamente.”

“Nadie tiene el derecho de usar la violencia contra ningún ser humano, país o nación. Nadie puede cortar un árbol si antes no plantó tres. [...] No podemos estar de espalda a la naturaleza. Todo lo contrario, debemos permanecer siempre abrazados a ella. Porque nosotros mismos somos naturaleza, formamos parte de ese abanico de colores, de sonidos, equilibrio y armonía. La naturaleza es perfecta.

“Kioto significó para todos los seres humanos una esperanza…”

“Si no hacemos nada. Nadie se salvará, no habrá lugar seguro sobre la tierra, ni en el aire, ni en el cosmos. La gran energía que diariamente se acumula por el efecto invernadero, ya que los rayos solares quedan atrapados y descargan más energía cada día sobre la superficie terrestre. Provocará que se produzcan desastres naturales de consecuencias impredecibles ¿Alguien en la tierra tendría un botón capaz de poder detener semejante desastre?”

“…no podemos perder tiempo en guerras anacrónicas que nos debilitan y agotan nuestras energías. Los enemigos hacen las guerras. Eliminemos todas las causas que provocan que el hombre vea al hombre como su enemigo. Ni los que se enfrentan en una guerra están conscientes de que esa sea la solución a sus problemas, reaccionan ante sus emociones y no les hacen caso a su conciencia pensando erróneamente que el camino a la paz es la guerra. Yo digo, sin ninguna posibilidad de error, que la paz con la paz se logra y: SI QUIERES LA PAZ, PREPARETE PARA CAMBIAR TU CONCIENCIA (Aplausos).”

Hasta aquí lo esencial de sus palabras, bien sencillas y al alcance de cualquier ciudadano del mundo.

El miércoles primero de septiembre, cuando elaboraba este mensaje, una información publicada por el sitio Web CubaDebate nos trajo la siguiente noticia: “Una nueva ola de filtraciones sobre un ataque contra los objetivos nucleares de Irán que Israel prepara junto con Estados Unidos esta vez puede tener un fundamento real, considera en un artículo publicado este martes George Friedman, director ejecutivo del prestigioso centro Stratfor, que cuenta con antiguos analista de la CIA entre sus colaboradores.” Es una persona bien preparada y con prestigio.

La información continúa expresando:

“Han sido numerosas las ocasiones en las que se han difundido diferentes versiones del posible ataque contra la República Islámica supuestamente filtradas desde los servicios secretos. Según expertos, se trataba de un intento de ejercer presión psicológica sobre Teherán para hacerlo buscar el consenso con Occidente.”

“…esta técnica no prosperó y es muy poco probable que se vuelva a emplear con el mismo objetivo, señala Friedman…”

“‘Es paradójico, pero la nueva tanda de rumores sobre la guerra esta vez puede ir dirigida a convencer a Irán precisamente de que no habrá guerra, mientras en realidad se está preparando ya’…”

“El analista descarta por completo que Tel Aviv se atreva a emprender una operación militar sin contar con el apoyo del Pentágono.”

“Al mismo tiempo, el experto advierte que la consecuencia más grave del posible ataque contra Irán sería que la República Islámica bloqueara el estrecho de Ormuz, entre los golfos de Omán y Pérsico, lo cual colapsaría el 45% de los suministros mundiales de petróleo haciendo que se disparase su precio y dificultando la recuperación de la economía mundial tras la recesión.”

Así concluye la información.

Para mí resulta increíble que el temor a un ataque se deba a las consecuencias que puede tener en el precio del petróleo y en la lucha contra la recesión. No albergo, por mi parte, la menor duda de que la capacidad de respuesta convencional de Irán provocaría una feroz guerra, cuyo control escaparía de las manos de las partes beligerantes y la misma se tornaría irremediablemente en un conflicto nuclear global. Es lo que vengo sosteniendo.

Un significativo despacho de la AFP afirma que, “El ex primer ministro británico Tony Blair advirtió este miércoles que la comunidad internacional podría no tener otra alternativa que la opción militar si Irán desarrolla armas nucleares, en una entrevista con la BBC con motivo de la llegada de sus memorias a las librerías.”

Y continúa:

“‘Pienso que no hay alternativa a esto si continúan desarrollando armas nucleares. Deben recibir este mensaje alto y claro’, agregó haciéndose eco de una amenaza que ya han blandido varias veces Estados Unidos e Israel.” concluyo Blair.

Claro, si están fabricando armas nucleares ellos no tienen ninguna prueba ni la pueden tener, porque lo que están es usando unos centros de investigación, haciendo investigaciones; no tienen, hasta dentro de uno o dos años, como ellos mismos han declarado, material para empezar a fabricar una bomba. Esto, sin tomar en cuenta que los fabricantes de armas nucleares tienen 25 000 armas nucleares, sin contar las convencionales inimaginables. No tienen pruebas para ello, se trata de un centro de investigación. ¿Es una razón para atacarlos? Tener una planta que produzca energía eléctrica, partiendo del uranio, es algo que no constituye un delito, y para ellos es una prueba de la fabricación de armas. Ya lo hicieron, lo hicieron en el 1981 contra un centro de investigación iraquí, y lo hicieron en el 2007 contra un centro de investigación sirio; de ese no se habló, es una especie de misterio por qué no se habló. Porque hay cosas terribles que ocurren de las que no se habla y nadie las publica.

Bueno, esas son las pruebas, porque se habla de atacar esos reactores y esos centros de investigación. Por eso no hay que dejarse confundir con la palabrita de “si intentan” fabricar armas nucleares.

Un despacho noticioso de la agencia ITAR-TASS comunica que: ”Las sanciones contra Irán no reportarán un resultado deseado, el problema iraní no debe ser resuelto por ningún método de fuerza. Así manifestó hoy el jefe de la diplomacia rusa Serguéi Lavrov en su intervención ante estudiantes del Instituto -qué casualidad- de Relaciones Internacionales MGIMO.”

Y continúa el cable:

“Partimos de que ningún problema mundial debe resolverse por métodos de fuerza, señaló. Lavrov llamó atención a la postura del presidente de EE.UU., Barack Obama, en relación con Irán, particularmente, la involucración de Irán en el proceso negociado. Saludamos una normalización de las relaciones entre EE.UU. e Irán, acotó.”

Estimo que Rusia no es solo miembro del Consejo de Seguridad con derecho a veto, sino también un poderoso país cuya opinión no puede ser ignorada. Independientemente de que en esa Resolución del 9 de junio, todos los que tienen derecho al veto apoyaron la Resolución. Turquía y Brasil no la apoyaron, y Líbano se abstuvo. Ese era un momento de gran importancia, porque la Resolución quedó aprobada, la que autoriza la inspección de los mercantes iraníes y además establecieron un plazo, decían 90 días, hay algunos que dicen que el 9 se vence, otros que el 7. Además dice que ese día tenían que informar si acataron o no.

Ahora hay que ponerse a esperar a ver qué hacen dentro de esta situación, cómo valoran la opinión mundial, qué efecto tendrá, si inventan otro plazo o no, si declaran que no lo van a hacer, o si ratifican que lo van a hacer, podrá tardar más o menos, no puede ser mucho tiempo.

Les recomiendo que estemos atentos, que les pidamos a nuestros medios de información que nos comuniquen, para seguir de cerca la situación.

Gracias a los medios electrónicos hay personas en el mundo, un número creciente de personas, que se informan, porque no pueden impedirlo, independientemente de que las agencias noticiosas y los grandes medios de información en manos de poderosas empresas capitalistas, guarden silencio, el mundo se está enterando. Se los digo por la cantidad de mensajes que llegan. Yo les leí una opinión que escogí: es a las 4:52, a las 4:54, otra a las 4:55, los compañeros que recogen explican que llegan de todas partes del mundo, no solo de América Latina. Es imposible recogerlos y comentarlos, tenemos una idea de los estados de opinión, de la credibilidad que le dan o no, y les puedo decir que dan una credibilidad grande, como ustedes se la están dando. Se ve claro, y eso es decisivo. Es una etapa nueva, nunca se conoció una situación parecida a esta.

Por lo tanto, yo les sugiero a ustedes, y a todos nuestros compatriotas que traten de estar atentos, y a nuestros medios de prensa que informen, porque a veces se guarda un silencio extraño en la prensa internacional y después aparecen, de repente, una serie de noticias. Las que van a venir sucesivamente, cada día son más interesantes.

Nadie puede decir una palabra exacta de lo qué va a pasar, porque están desenvolviéndose estos acontecimientos.

¿Qué pasará el 7, el 9, el 15, el 20? Tenemos que hacer nuestros planes, los planes de trabajo, cada uno el suyo. Yo, por mi parte, me concentro; vengo concentrado en esto hace rato, recogiendo cuanta información es posible.

Pero en este problema todos tenemos una parte de trabajo, una parte de responsabilidad que no significa detener las cosas que estemos haciendo.

Además, otro país muy importante, es el último mencionado aquí, porque fue el último cable, fue de ayer por la tarde.

Un despacho de la agencia Reuters dice que: “La Unión Europea presiona a China para que cumpla las sanciones a Irán.”

Porque además del acuerdo famoso del 9 de junio, el número 1929, estableciendo las sanciones que mencioné, estas potencias satelitales europeas y de otras partes, impusieron sanciones adicionales para estrangular al país y, en este caso, se estaban quejando con relación a China, también con relación a Rusia sobre lo que harán, pero decía así:

“La responsable de política exterior de la Unión Europea Catherine Ashton, dijo el jueves que ha presionado a China para que se asegure que las empresas chinas no ocupen el lugar dejado por las otras compañías que han abandonado Irán a causa de las sanciones…” No dice cuáles sanciones, si las del Consejo o las de ellos, se debe estar refiriendo a todas, por supuesto.

Cualquier persona honesta puede comprender la complejidad del gravísimo problema que hoy amenaza al mundo.

Compañeros estudiantes universitarios, como en otros tiempos, al parecer lejanos y que a mí me parece fue ayer, les agradezco la presencia y el apoyo moral que ustedes le están ofreciendo a esta lucha por la paz (Aplausos). Los exhorto a no dejar de batallar en esa dirección. En esta, como en muchas luchas del pasado, es posible vencer (Aplausos).

¡Que la vida humana se preserve! ¡Que los niños y los jóvenes disfruten de ella en un mundo de justicia! ¡Que los padres y los abuelos compartan con ellos el privilegio de vivir!

La distribución justa de las riquezas materiales y espirituales, que el hombre es capaz de crear por el fabuloso desarrollo de sus fuerzas productivas, es ya la única alternativa posible.

Muchas gracias.

Septiembre 3 de 2010.



EN VIDEO

Primera Parte del discurso de Fidel en la Universidad de La Habana.



Segunda Parte.



Tercera Parte.



Cuarta Parte.



Quinta Parte.



Sexta Parte y última.











Fotorreportaje de Roberto Chile.


Fidel Castro regresó hoy a la histórica Universidad de La Habana, para llamar a los jóvenes estudiantes a acompañarlo en la batalla por la paz mundial. Cubadebate les ofrece un extraordinario reportaje gráfico de este reencuentro de Fidel con los estudiantes, realizado por el director de cine, documentalista y fotógrafo Roberto Chile, quien nos narra la historia de este reencuentro, desde el amanecer en la Colina universitaria hasta el final del acto.















PARA descargar la galería completa de fotos, con más de 50 imágenes en alta resolución, en el sitio de CUBADEBATE en Picasa: PINCHE AQUÍ


jueves, 2 de septiembre de 2010

Emitirá Fidel Castro su primer discurso público tras cuatro años.

"A pocos días del inicio del curso escolar y ante el peligro de una nueva guerra en el Medio Oriente con imprevisibles consecuencias para el mundo, el Comandante en Jefe les hablará a los estudiantes universitarios", se destaca en la portada del diario oficial.


La Habana. El ex presidente cubano Fidel Castro pronunciará el viernes su primer discurso en público al aire libre, tras cuatro años de enfermedad, para advertir a estudiantes universitarios sobre su teoría de una inminente hecatombe nuclear.

Castro, de 84 años de edad, reapareció en público en julio luego de cuatro años de aislamiento por una enfermedad y desde entonces ha alertado en varias ocasiones y a distintos públicos sobre el peligro de una guerra atómica si, como cree, Estados Unidos e Israel atacaran a Irán.

"A pocos días del inicio del curso escolar y ante el peligro de una nueva guerra en el Medio Oriente con imprevisibles consecuencias para el mundo, el Comandante en Jefe les hablará a los estudiantes universitarios", dijo una nota publicada en la portada del diario oficial Granma.

Castro hablará a las 07.30 horas, tiempo local (11:30 horas GMT) en la escalinata de la Universidad de La Habana, un lugar cargado de simbolismo donde el líder revolucionario pronunció sus primeros discursos hace más de medio siglo.

Su intervención del viernes ante los universitarios será la primera en un mitin de masas al aire libre como los que hacía a menudo antes de enfermar.

El ex presidente cubano dijo en una entrevista publicada esta semana que se siente "resucitado" tras una enfermedad intestinal que lo apartó del poder el 31 de julio de 2006 y lo tuvo al borde de la muerte.

Desde que rompió su aislamiento, Castro ha participado en pequeños actos públicos y hasta pronunció un discurso ante el parlamento, convocado para discutir su teoría.

Muere ex colaborador de Fidel Castro

El general de brigada Calixto García, un ex ayudante de Fidel Castro, falleció en esta capital a los 78 años de edad, informaron este jueves los medios oficiales.

García fue uno de quienes participaron en el asalto al cuartel Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo, provincia oriental de Granma, el 26 de julio de 1953, mientras Castro al frente de otro grupo asaltaba el cuartel Moncada.

martes, 31 de agosto de 2010

Entrevista con Fidel Castro (II Parte): “El mundo del futuro tiene que ser común para todos”.




La Habana. Aunque no hay nada que denote en él malestar alguno, creo que a Fidel no le va a gustar lo que voy a decirle:

-Comandante, todo el encanto de la Revolución Cubana, el reconocimiento, la solidaridad de una buena parte de la intelectualidad universal, los grandes logros del pueblo frente al bloqueo, en fin, todo, todo se fue al caño por causa de la persecución a homosexuales en Cuba.

Fidel no rehuye el tema. Ni niega ni rechaza la aseveración. Sólo pide tiempo para recordar, dice, cómo y cuándo se desató el prejuicio en las filas revolucionarias.

Hace cinco décadas, y a causa de la homofobia, se marginó a los homosexuales en Cuba y a muchos se les envió a campos de trabajo militar-agrícola, acusándolos de "contrarrevolucionarios".

-Sí -recuerda-, fueron momentos de una gran injusticia, ¡una gran injusticia! -repite enfático-, la haya hecho quien sea. Si la hicimos nosotros, nosotros… Estoy tratando de delimitar mi responsabilidad en todo eso porque, desde luego, personalmente, yo no tengo ese tipo de prejuicios.

Se sabe que entre sus mejores y más antiguos amigos hay homosexuales.

-Pero, entonces, ¿cómo se conformó ese odio al "diferente"?

Él piensa que todo se fue produciendo como una reacción espontánea en las filas revolucionarias, que venía de las tradiciones. En la Cuba anterior no sólo se discriminaba a los negros: también se discriminaba a las mujeres y, desde luego, a los homosexuales…

-Sí, sí. Pero no en la Cuba de la "nueva" moral, de la que tan orgullosos estaban los revolucionarios de dentro y de fuera…

-¿Quién fue, por tanto, el responsable, directo o indirecto, de que no se pusiera un alto a lo que estaba sucediendo en la sociedad cubana? ¿El Partido? Porque ésta es la hora en que el Partido Comunista de Cuba no"explicita" en sus estatutos la prohibición a discriminar por orientación sexual.

-No -dice Fidel-. Si alguien es responsable, soy yo...

“Es cierto que en esos momentos no me podía ocupar de ese asunto… Me encontraba inmerso, principalmente, de la Crisis de Octubre, de la guerra, de las cuestiones políticas…”

-Pero esto se convirtió en un serio y grave problema político, Comandante.

-Comprendo, comprendo… Nosotros no lo supimos valorar… sabotajes sistemáticos, ataques armados, se sucedían todo el tiempo: teníamos tantos y tan terribles problemas, problemas de vida o muerte, ¿sabes?, que no le prestamos suficiente atención.

-Después de todo aquello, se hizo muy difícil la defensa de la Revolución en el exterior… La imagen se había deteriorado para siempre en algunos sectores, sobre todo de Europa.

-Comprendo, comprendo -repite-: era justo…

-La persecución a homosexuales podía darse con menor o mayor protesta, en cualquier parte. No en la Cuba revolucionaria -le digo.

-Comprendo: es como cuando el santo peca, ¿verdad?… No es lo mismo que peque el pecador, ¿no?

Fidel esboza una tenue sonrisa, para luego volver a ponerse serio:

-Mira: piensa tú cómo eran los días nuestros en aquellos primeros meses de la Revolución: la guerra con los yanquis, el asunto de las armas y, casi simultáneamente a ellos, los planes de atentados contra mi persona…

Fidel revela lo "tremendamente "que influyeron en él y lo que alteraron su vida las amenazas de atentados y los atentados mismos de que fue víctima:

“No podía estar en ninguna parte, no tenía ni dónde vivir…” Las traiciones estaban a la orden del día, y él tenía que andar a salto de mata…

“Escapar a la CIA, que compraba tantos traidores, a veces entre la misma gente de uno, no era cosa sencilla; pero en fin, de todas maneras, si hay que asumir responsabilidad, asumo la mía. Yo no voy a echarle la culpa a otros…”, sostiene el dirigente revolucionario.

Sólo lamenta no haber corregido entonces…

Hoy, sin embargo, el problema se está enfrentando:

Bajo el lema "La homosexualidad no es un peligro, la homofobia sí", se celebró recientemente en muchas ciudades del país la tercera Jornada Cubana por el Día Mundial Contra la Homofobia. Gerardo Arreola, corresponsal de La Jornada en Cuba, da cuenta puntual del debate y la lucha que se lleva adelante en la isla por el respeto a los derechos de las minorías sexuales.

Arreola refiere que es Mariela Castro, una socióloga de 47 años -hija del presidente cubano Raúl Castro-, quien lidera el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), institución que -dice ella- ha conseguido mejorar la imagen de Cuba después de la marginación de los años 60.

"Aquí estamos las cubanas y los cubanos, para seguir luchando por la inclusión, para que ésta sea la lucha por todas y todos, por el bien de todas y todos", dijo Mariela Castro al inaugurar la jornada, escoltada por transexuales que sostenían una bandera cubana y otra multicolor del movimiento gay.

Hoy en Cuba, los esfuerzos por los homosexuales incluyen iniciativas como cambio de identidad de transexuales o las uniones de civiles entre personas del mismo sexo.

Desde los años 90, la homosexualidad en la isla está despenalizada, aunque no deja de haber del todo casos de asedio policiaco. Y desde 2008 se practican operaciones gratuitas de cambio de sexo.



El bloqueo.

En 1962 Estados Unidos decretó el bloqueo contra Cuba. Se trató de "una feroz tentativa de genocidio"… como le ha llamado Gabriel García Márquez, el escritor que mejor ha cronicado el periodo.

-Periodo que dura hasta nuestros días -me advierte Fidel.

“El bloqueo está vigente hoy más que nunca, y con el agravante, en estos momentos, de que es ley constitucional en Estados Unidos, por el hecho de que la vota el presidente, la vota el Senado, la vota la Cámara de Representantes…”

El número de votos y su aplicación pueden aliviar considerablemente, o no, la situación. Pero ahí está…

-Sí, ahí está la ley Helms-Burton, injerencista y anexionista… y la ley Torricelli, debidamente aprobadas por el Congreso de Estados Unidos.

Recuerdo bien al senador Helms el día de 1996 en que le fue aprobada su iniciativa. Estaba exultante y repetía ante los periodistas lo central de sus pretensiones:

“Castro se tiene que ir de Cuba. No me importa cómo Castro deje el país: si es en forma vertical, o en forma horizontal, eso es asunto de ellos… Pero Castro debe dejar Cuba.”



Comienza el cerco.

“En 1962, cuando Estados Unidos decretó el bloqueo, Cuba se encontró de pronto con la evidencia de que no tenía nada más que seis millones de cubanos resueltos, en una isla luminosa y desguarnecida…”

Nadie, ningún país, podía comerciar con Cuba; con nadie se podía comprar o vender, ¡ay de aquel país o empresa! que no se sujetara al asedio comercial decretado por Estados Unidos. Siempre me llamó la atención aquel barco de la CIA que patrulló las aguas territoriales hasta hace unos pocos años, para interceptar los barcos que llevaran mercancías a la isla.

El problema mayor, sin embargo, fue siempre el de las medicinas y los alimentos, que se mantiene hasta nuestros días. Todavía hoy no se permite a ninguna empresa alimentaria comerciar con Cuba, ni siquiera por la importancia de los volúmenes que la isla adquiriría o porque ésta siempre está obligada a pagar por adelantado.

Condenados a morir de hambre, los cubanos tuvieron que "inventar la vida otra vez desde el principio", dice García Márquez.

Desarrollaron una "tecnología de la necesidad" y una "economía de la escasez", relata: toda una "cultura de la soledad".

No hay gesto de pesar, menos de amargura, cuando Fidel Castro admite el abandono en que dejó a la isla gran parte del mundo. Al contrario…

-La lucha, la batalla que tuvimos que dar nos llevó a hacer esfuerzos superiores a los que tal vez habríamos hecho sin bloqueo -dice Fidel.

Recuerda con una suerte de orgullo, por ejemplo, la gigantesca operación de masas que llevaron adelante cinco millones de muchachos, agrupados en los CDR. Tan sólo en una jornada de ocho horas lograron una vacunación masiva en todo el país, con la que erradicaron enfermedades como la polio o el paludismo.

O cuando más de un cuarto de millón de alfabetizadores -cien mil de ellos niños se echó a cuestas la alfabetización de la mayor parte de la población adulta del país que no sabía leer ni escribir.

Pero el "gran salto" se da, sin duda, en la medicina y en la biotecnología:

-Se habla de que Fidel mismo mandó a formar en Finlandia a un equipo de científicos y médicos que habrían de encargarse de la producción de medicamentos.

-El enemigo usó contra nosotros la guerra bacteriológica. Trajo aquí el virus II del Dengue. En la Cuba pre revolucionaria no se conocía ni el I. Aquí nos apareció el II, que es mucho más peligroso porque produce un dengue hemorrágico que ataca sobre todo a los niños.

“Entró por Boyeros. Lo trajeron los contrarrevolucionarios, esos mismos que andaban con Posada Carriles, esos mismos que indultó Bush, esos mismos que dieron lugar al sabotaje del avión de Barbados... Esa misma gente recibió la tarea de introducir el virus”, denuncia Fidel.

-Culpaban a Cuba porque, decían, había mucho mosquito en la Isla -le digo.

-¿Cómo no iba a haberlos si para combatirlos hace falta el abate, y el abate no lo podíamos obtener: nada más lo producían en Estados Unidos? -revela.

El rostro del comandante se ensombrece:

"Se nos empezaron a morir los niños", recuerda. “No teníamos con qué atacar la enfermedad. Nadie nos quería vender las medicinas y los equipos con los que se erradica el virus. Ciento cincuenta personas murieron víctimas de la enfermedad. Casi todos eran niños…

"Tuvimos que acudir a las compras por contrabando, aunque era carísimo. Dondequiera prohibieron hasta traerlo. Una vez, por misericordia, dejaron traer un poco."

Por "misericordia", ha dicho el hombre fuerte de la Revolución. Confieso mi turbación…

No precisamente por misericordia, sino por solidaridad, acudieron algunos amigos de Cuba. Fidel menciona, por México, a los Echeverría: Luis y María Esther que, aunque ya no estaban en el gobierno, pudieron conseguir algunos equipos que permitieron paliar de alguna forma la epidemia.

-No los olvidaremos nunca -dice conmovido.

-¿Ya ve? -le digo. No todo han sido malas o desafortunadas relaciones con personajes del poder mexicano…

-Desde luego que no -dice antes de que concluyamos la plática-entrevista y pasemos al almuerzo que compartimos con su esposa, Dalia Soto del Valle.

Desde esa terraza sideral donde se coloca para mirar y analizar el mundo, la vida… Fidel hace un brindis por que "en el mundo del futuro tengamos una sola Patria".

“¿Qué es eso de que unos son españoles, otros ingleses, otros africanos? ¿Y que unos tienen más que otros…?

“El mundo del futuro tiene que ser común, y los derechos de los seres humanos tienen que estar por encima de los derechos individuales… Y va a ser un mundo rico, donde los derechos sean igualitos para todos…”

-¿Cómo se va a conseguir eso, comandante?

-Educando… educando y creando amor y confianza.


lunes, 30 de agosto de 2010

Entrevista con Fidel Castro (I Parte): “Hay que persuadir a Obama de que evite la guera nuclear”.






La Habana. Estuvo cuatro años debatiéndose entre la vida y la muerte. En un entrar y salir del quirófano, entubado, recibiendo alimentos a través de venas y catéteres y con pérdidas frecuentes del conocimiento…

“Mi enfermedad no es ningún secreto de Estado”, habría dicho poco antes de que ésta hiciera crisis y lo obligara a “hacer lo que tenía que hacer”: delegar sus funciones como presidente del Consejo de Estado y, consecuentemente, como comandante en jefe de las fuerzas armadas de Cuba.

“No puedo seguir más”, admitió entonces -según revela en ésta su primera entrevista con un medio impreso extranjero desde entonces-. Hizo el traspaso del mando, y se entregó a los médicos.

La conmoción sacudió a la nación entera, a los amigos de otras partes; hizo abrigar esperanzas revanchistas a sus detractores, y puso en estado de alerta al poderoso vecino del norte. Era el 31 de julio de 2006 cuando dio a conocer, de manera oficial, la carta de renuncia del máximo líder de la Revolución cubana.

Lo que no consiguió en 50 años su enemigo más feroz (bloqueos, guerras, atentados ) lo alcanzó una enfermedad sobre la que nadie sabía nada y se especulaba todo. Una enfermedad que al régimen, lo aceptara o no, iba a convertírsele en “secreto de Estado”.

(Pienso en Raúl, en el Raúl Castro de aquellos momentos. No era sólo el paquete que le habían confiado casi de buenas a primeras, aunque estuviera acordado de siempre; era la delicada salud de su compañera Vilma Espín -quien poco después fallecería víctima de cáncer-, y la muy probable desaparición de su hermano mayor y jefe único en lo militar, en lo político, en lo familiar.)

Hoy hace 40 días Fidel Castro reapareció en público de manera definitiva, al menos sin peligro aparente de recaída. En un clima distendido y cuando todo hace pensar que la tormenta ha pasado, el hombre más importante de la Revolución cubana luce rozagante y vital, aunque no domine del todo los movimientos de sus piernas.

Durante alrededor de cinco horas que duró la charla-entrevista -incluido el almuerzo- con La Jornada, Fidel aborda los más diversos temas, aunque se obsesione con algunos en particular. Permite que se le pregunte de todo -aunque el que más interrogue sea él- y repasa por primera vez y con dolorosa franqueza algunos momentos de la crisis de salud que sufrió los pasados cuatro años.

“Llegué a estar muerto”, revela con una tranquilidad pasmosa. No menciona por su nombre la divertículis que padeció ni se refiere a las hemorragias que llevaron a los especialistas de su equipo médico a intervenirlo en varias o muchas ocasiones, con riesgo de perder la vida en cada una.

Pero en lo que sí se explaya es en el relato del sufrimiento vivido. Y no muestra inhibición alguna en calificar la dolorosa etapa como un “calvario”.
“Yo ya no aspiraba a vivir, ni mucho menos… Me pregunté varias veces si esa gente (sus médicos) iban a dejarme vivir en esas condiciones o me iban a permitir morir… Luego sobreviví, pero en muy malas condiciones físicas. Llegué a pesar cincuenta y pico de kilogramos.”

“Sesenta y seis kilogramos”, precisa Dalia, su inseparable compañera que asiste a la charla. Sólo ella, dos de sus médicos y otros dos de sus más cercanos colaboradores están presentes.

-Imagínate: un tipo de mi estatura pesando 66 kilos. Hoy alcanzo ya entre 85 y 86 kilos, y esta mañana logré dar 600 pasos solo, sin bastón, sin ayuda.

“Quiero decirte que estás ante una especie de re-su-ci-ta-do”, subraya con cierto orgullo. Sabe que además del magnífico equipo médico que lo asistió en todos estos años, con el que se puso a prueba la calidad de la medicina cubana, ha contado su voluntad y esa disciplina de acero que se impone siempre que se empeña en algo.

-No cometo nunca la más mínima violación -asegura-. De más está decir que me he vuelto médico con la cooperación de los médicos. Con ellos discuto, pregunto (pregunta mucho), aprendo (y obedece)…

Conoce muy bien las razones de sus accidentes y caídas, aunque insiste en que no necesariamente unas llevan a las otras. “La primera vez fue porque no hice el calentamiento debido, antes de jugar basquetbol.” Luego vino lo de Santa Clara: Fidel bajaba de la estatua del Che, donde había presidido un homenaje, y cayó de cabeza. “Ahí influyó que los que lo cuidan a uno también se van poniendo viejos, pierden facultades y no se ocuparon”, aclara.

Sigue la caída de Holguín, también cuan grande es. Todos estos accidentes antes de que la otra enfermedad hiciera crisis y lo dejara por largo tiempo en el hospital.

“Tendido en aquella cama, sólo miraba a mi alrededor, ignorante de todos esos aparatos. No sabía cuánto tiempo iba a durar ese tormento y de lo único que tenía esperanza es de que se parara el mundo”, seguro para no perderse de nada. “Pero resucité”, dice ufano.

-Y cuando resucitó, comandante, ¿con qué se encontró? -le pregunto.

-Con un mundo como de locos… Un mundo que aparece todos los días en la televisión, en los periodicos, y que no hay quien entienda, pero el que no me hubiera querido perder por nada del mundo -sonríe divertido.

Con una energía sorprendente en un ser humano que viene levantándose de la tumba -como él dice- y con la mismísima curiosidad intelectual de antes, Fidel Castro se pone al día.

Dicen, los que lo conocen bien, que no hay un proyecto, colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada y que en especial lo hace si tiene que enfrentarse a la adversidad, como había sido y era el caso.

“Nunca como entonces parece de mejor humor.” Alguien que cree conocerlo bien ledijo: “las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante”.

La tarea de acumulación informativa cotidiana de este sobreviviente comienza desde que despierta. A una velocidad de lectura que nadie sabe con qué método consigue, devora libros; se lee entre 200 y 300 cables informativos por día; está pendiente y al momento de las nuevas tecnologías de la comunicación; se fascina con Wikileaks, “la garganta profunda del Internet”, famosa por la filtración de más de 90 mil documentos militares sobre Afganistán, en los que este nuevo “navegante” está trabajando.

-¿Te das cuenta, compañera, de lo que esto significa? -me dice-. Internet ha puesto en manos de nosotros la posibilidad de comunicarnos con el mundo. Con nada de esto contábamos antes -comenta, al tiempo que se deleita viendo y seleccionando cables y textos bajados de la red, que tiene sobre el escritorio: un pequeño mueble, demasiado pequeño para la talla (aun disminuida por la enfermedad) de su ocupante.

-Se acabaron los secretos, o al menos eso pareciera. Estamos ante un “periodismo de investigación de alta tecnología”, como lo llama el New York Times, y al alcance de todo el mundo.

-Estamos ante el arma más poderosa que haya existido, que es la comunicación -ataja-. El poder de la comunicación ha estado, y está, en manos del imperio y de ambiciosos grupos privados que hicieron uso y abuso de él. Por eso los medios han fabricado el poder que hoy ostentan.
Lo escucho y no puedo menos que pensar en Chomsky: cualquiera de las trapacerías que el imperio intente debe contar antes con el apoyo de los medios, principalmente periódicos y televisión, y hoy, naturalmente, con todos los instrumentos que ofrece la Internet.

Son los medios los que antes de cualquier acción crean el concenso. “Tienden la cama”, diríamos… Acondicionan el teatro de operaciones.
Sin embargo, acota Fidel, aunque han pretendido conservar intacto ese poder, no han podido. Lo están perdiendo día con día. En tanto que otros, muchos, muchísimos, emergen a cada momento…

Se hace entonces un reconocimiento a los esfuerzos de algunos sitios y medios, además de Wikileaks: por el lado latinoamericano, a Telesur de Venezuela, a la televisión cultural de Argentina, el Canal Encuentro, y a todos aquellos medios, públicos o privados, que enfrentan a poderosos consorcios particulares de la región y a trasnacionales de la información, la cultura y el entretenimiento.

Informes sobre la manipulación de los poderosos grupos empresariales locales o regionales, sus complots para entronizar o eliminar gobiernos o personajes de la política, o sobre la “tiranía” que ejerce el “imperio” a través de las trasnacionales, están ahora al alcance de todos los mortales.
Pero no de Cuba, que apenas dispone de una entrada de Internet para todo el país, comparable a la que tiene cualquier hotel Hilton o Sheraton.

Ésa es la razón por la que conectarse en Cuba es desesperante. La navegación es como si se hiciera en cámara lenta.

-¿Por qué es todo esto? -pegunto.

-Por la negativa rotunda de Estados Unidos a darle acceso a lnternet a la isla, a través de uno de los cables submarinos de fibra óptica que pasan cerca de las costas. Cuba se ve obligada, en cambio, a bajar la señal de un satélite, lo que encarece mucho más el servicio que el gobierno cubano ha de pagar, e impide disponer de un mayor ancho de banda que permita dar acceso a muchos más usuarios y a la velocidad que es normal en todo el mundo, con la banda ancha.

Por estas razones el gobierno cubano da prioridad para conectarse no a quienes pueden pagar por el costo del servicio, sino a quienes más lo necesitan, como médicos, académicos, periodistas, profesionistas, “cuadros” del gobierno y clubes de Internet de uso social. No se puede más.
Pienso en los descomunales esfuerzos del sitio cubano Cubadebate para alimentar al interior y llevar hacia el exterior la información del país, en las condiciones existentes. Pero, según Fidel, Cuba podrá solucionar pronto esta situación.

Se refiere a la conclusión de las obras de cable submarino que se tiende del puerto de La Guaira, en Venezuela, hasta las cercanías de Santiago de Cuba. Con estas obras, llevadas adelante por el gobierno de Hugo Chávez, la isla podrá disponer de banda ancha y posibilidades de acometer una gran ampliación del servicio.

-Muchas veces se ha señalado a Cuba, y en particular a usted, de mantener una posición antiestadunidense a rajatabla, y hasta han llegado a acusarlo de guardar odio hacia esa nación -le digo.

-Nada de eso -aclara-. ¿Por qué odiar a Estados Unidos, si es sólo un producto de la historia?

Pero, en efecto: hace apenas como 40 días, cuando todavía no había terminado de “resucitar” se ocupó -para variar-, en sus nuevas Reflexiones, de su poderoso vecino.

“Es que empecé a ver bien clarito los problemas de la tiranía mundial creciente… -y se le presentó, a la luz de toda la información que manejaba, la “inminencia de un ataque nuclear que desataría la conflagración mundial.”

Todavía no podía salir a hablar, a hacer lo que está haciendo ahora, me indica. Apenas podía escribir con cierta fluidez, pues no sólo tuvo que aprender a caminar, sino también, a sus 84 años, debió volver a aprender a escribir..

“Salí del hospital, fui para la casa, pero caminé, me excedí. Luego tuve que hacer rehabilitación de los pies. Para entonces ya lograba comenzar de nuevo a escribir.

“El salto cualitativo se dio cuando pude dominar todos los elementos que me permitían hacer posible todo lo que estoy haciendo ahora. Pero puedo y debo mejorar… Puedo llegar a caminar bien. Hoy, ya te dije, caminé 600 pasos solo, sin bastón, sin nada, y esto lo debo conciliar con lo que subo y bajo, con las horas que duermo, con el trabajo.”

-¿Qué hay detrás de este frenesí en el trabajo, que más que a una rehabilitación puede conducirlo a una recaída?
Fidel se concentra, cierra los ojos como para empezar un sueño, pero no… vuelve a la carga:

“No quiero estar ausente en estos días. El mundo está en la fase más interesante y peligrosa de su existencia y yo estoy bastante comprometido con lo que vaya a pasar. Tengo cosas que hacer todavía.”

¿Cómo cuáles?

-Como la conformación de todo un movimiento antiguerra nuclear -es a lo que viene dedicándose desde su reaparición.

“Crear una fuerza de persuasión internacional para evitar que esa amenaza colosal se cumpla” representa todo un reto, y Fidel nunca ha podido resistirse a los retos.

“Al principio yo pensé que el ataque nuclear iba a darse sobre Corea del Norte, pero pronto rectifiqué porque me dije que ése lo paraba China con su veto en el Consejo de Seguridad…

“Pero lo de Irán no lo para nadie, porque no hay veto ni chino ni ruso. Luego vino la resolución (de Naciones Unidas), y aunque vetaron Brasil y Turquía, Líbano no lo hizo y entonces se tomó la decisión.”

Fidel convoca a científicos, economistas, comunicadores, etcétera, a que den su opinión sobre cuál puede ser el mecanismo mediante el cual se va a desatar el horror, y la forma en que puede evitarse. Hasta a ejercicios de ciencia ficción los ha llevado.

“¡Piensen, piensen!”, anima en las discusiones. “Razonen, imaginen”, exclama el entusiasta maestro en que se ha convertido en estos días.

No todo el mundo ha comprendido su inquietud. No son pocos los que han visto catastrofismo y hasta delirio en su nueva campaña. A todo esto habría que agregar el temor que a muchos asalta, de que su salud sufra una recaída.

Fidel no ceja: nada ni nadie es capaz de frenarlo siquiera. Él necesita, a la mayor brevedad, CONVENCER para así DETENER la conflagración nuclear que -insiste- amenaza con desaparecer a una buena parte de la humanidad. “Tenemos que movilizar al mundo para persuadir a Barack Obama, presidente de Estados Unidos, de que evite la guerra nuclear. Él es el único que puede, o no, oprimir el botón.”

Con los datos que ya maneja como un experto, y los documentos que avalan sus dichos, Fidel cuestiona y hace una exposición escalofriante:
-¿Tú sabes el poder nuclear que tienen unos cuantos países del mundo en la actualidad, comparado con el de la época de Hiroshima y Nagasaki?

“Cuatrocientas setenta mil veces el poder explosivo que tenía cualquiera de las dos bombas que Estados Unidos arrojó sobre esas dos ciudades japonesas. ¡Cuatrocientas setenta mil veces más!”, subraya escandalizado.

Esa es la potencia que tiene cada una de las más de 20 mil armas nucleares que -se calcula- hay hoy día en el mundo.

Con mucho menos de esa potencia -con tan sólo 100- ya se puede producir un invierno nuclear que oscurezca el mundo en su totalidad.
Esta barbaridad puede producirse en cosa de unas días, para ser más precisos, el 9 de septiembre próximo, que es cuando vencen los 90 días otorgados por el Consejo de Seguridad de la ONU para comenzar a inspeccionar los barcos de Irán.

-¿Tú crees que los iraníes van a retroceder? ¿Tú te los imaginas? Hombres valientes, religiosos que ven en la muerte casi un premio… Bien, los iraníes no van a ceder, eso es seguro. ¿Van a ceder los yanquis? Y, ¿qué va a pasar si ni uno ni otro ceden? Y esto puede ocurrir el próximo 9 de septiembre.

“Un minuto después de la explosión, más de la mitad de los seres humanos habrán muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar, y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo”, escribió Gabriel García Máquez con ocasión del 41 aniversario de Hiroshima. “Un invierno de lluvias anaranjadas y huracanes helados invertirán el tiempo de los océanos y voltearán el curso de los ríos, cuyos peces habrán muerto de sed en las aguas ardientes… La era del rock y de los corazones trasplantados estará de regreso a su infancia glacial…”







“No albergo la menor duda que habrá en México grandes cambios”

-Dime, dime, ¿qué tanto está diciendo la “mafia” de todo lo que escribí?

-No es sólo la “mafia”, ¿eh? Son más los desconcertados con esas Reflexiones, comandante. Ya ni qué decir del disgusto que le propinó al gobierno mexicano.

-No tenia ningún interés de criticar al gobierno… ¿Para qué me iba a meter con el gobierno? ¿Por gusto? Si yo me dedicara a meterme con los gobiernos, a decir las cosas malas o equivocadas que considero que han hecho, Cuba no tendría relaciones.

-Se dice que con sus elogios y reconocimiento abiertos, lo que usted dio a Andrés Manuel López Obrador fue el “beso del diablo”… y se preguntan por qué hasta ahora hace públicos tanto las declaraciones de Carlos Ahumada a la justicia cubana como detalles de su singular relación con Carlos Salinas de Gortari. Sospechan que habría una intención oculta.

-No, no, no. Yo tuve la suerte de encontrarme con el libro de Andrés Manuel. Alguien me lo dio al final de la sesión de la Asamblea. Lo leí rápido y su lectura me inspiró a escribir lo que escribí.

-¿Qué lo inspiró?

-Enterarme de lo que han hecho con la tierra, con las minas; de lo que han hecho con el petróleo… Enterarme del robo, del saqueo que ha sufrido ese gran país; de la barbaridad ésa que han cometido, y que (hoy tiene a México como lo tiene)…

-Hay desconfiados de uno y otro bando que insisten en que detrás de su carambola hay otros propósitos.

-No. Yo no tenía planeado escribir lo que escribí; no estaba en mis planes. Yo tengo agenda libre.

-Pues levantó una gran polvareda, le aviso. Lo acusan de haber desatado todo un escándalo político y le llueven las críticas porque dicen que ya sea para bien o para mal, usted, comandante, se ha metido en el proceso electoral mexicano…

-¡Ah! ¿Sí? -pregunta muy animado-. ¿Así que hay críticas contra mí? ¡Qué bueno, qué bueno! ¡Mándamelas! ¿Y de quién son las críticas?

-De muchos, menos de uno. El único -de los involucrados- que no ha dicho una sola palabra es Carlos Salinas…

-Porque es el más inteligente, siempre lo fue, además de más hábil -dice exhibiendo una sonrisa maliciosa… Por su expresión, pareciera que ya está esperando la respuesta de Salinas. A lo mejor, hasta en un libro.

Luego, pasa a repetir algunos pasajes de sus Reflexiones: que si Salinas había sido solidario con Cuba, que si cuando (1994) actuó de mediador (designado por Clinton) entre Estados Unidos y la isla “se portó bien y fungió realmente como mediador y no como aliado de Estados Unidos…”

Cuenta que cuando Salinas obtuvo del gobierno cubano la aceptación para refugiarse en ese país y hasta adquirir “legalmente” una casa se veían “con determinada frecuencia” e intercambiaban puntos de vista, etcétera.

-Llegué a pensar que él nunca trató de engañarme -dice socarronamente.

-¿De veras? -pregunto. ¿Acaso Salinas comentó o consultó con él la decisión de su gobierno de abrirse a la relación con organizaciones terroristas declaradas, como era el caso de la Fundación Nacional Cubano Americana creada con el exclusivo propósito de derrocar al régimen castrista y asesinar a su presidente, Fidel Castro?

Por primera vez en la historia de las relaciones entre los dos países, un gobierno de México abría las puertas de la casa presidencial a Jorge Mas Canosa, a la sazón presidente de esa organización paramilitar, vieja enemiga de la Revolución cubana.
“Lo que usted trajo a esta casa fue a un asesino”, le dije a Carlos Salinas en aquella ocasión, durante una entrevista con La Jornada. Salinas asintió con la cabeza, concediéndome razón. Pero de inmediato se justificó diciendo que lo que buscaba su gobierno era participar, con la “pluralidad” cubana, en el “diálogo” que se estaba realizando para acercar a las partes.

“Quiero decirle que México es sumamente respetuoso de los procesos internos que decidan los cubanos”, aseguró entonces.
“Pero lo que suceda a Cuba no va a ser ajeno a los mexicanos; los mexicanos no podemos estar ausentes de las transformaciones que se den en ese país porque repercutirán en México, en toda Latinoamérica. Tenemos que mantener esta comunicación con todo el abanico de opiniones…” (La Jornada, agosto de 1992).

-¿Opiniones? ¿México necesitaba la “opinión” de un criminal para enriquecer su diálogo con los países vecinos? -inquiero ahora.
Fidel ha bajado la cabeza y pregunta como para sí mismo:

-¿Por qué nos hizo eso? “Él se había portado como amigo de Cuba. Con él se arreglaban los asuntos políticos o económicos pendientes, en fin… Daba la impresión de que no tenía problemas con nosotros.

“¿Por qué demonios tenía que recibir al bandido ése?”, se pregunta un tanto desconcertado.

Pero no quiere manifestarse más. Hace rato que había dado vuelta a la página o la había reservado para el momento en que -tras el balance obligado- decidiera hacer del conocimiento público la terminación de su relación con el ex presidente mexicano, como ocurrió con su Reflexión “El gigante de las siete leguas”.

-Cuba nunca quizo entregar la documentación filmada que probaba el complot contra López Obrador, como se lo demandó en su momento el PRD.

-En eso no los podíamos complacer -explica-. Enviamos toda la documentación a la autoridad que solicitó la extradición (la cancillería mexicana). Otra actitud no habría sido seria -subraya.

Luego, Fidel enfermó gravemente y ese asunto, como muchos otros, habría tenido que esperar.

-¿Por qué la mención a López Obrador en estos momentos casi prelectorales?

-Porque yo tenía una deuda con él. Yo quería decirle que (aunque no accedió a entregarle la documentación que solicitó) no estábamos en ningún complot en su contra, ni (estuvimos) ni estamos coaligados con nadie para hacerle daño. Que como dije en mi escrito, me honro en compartir sus puntos de vista.

-Ahí es precisamente donde dicen que le dio “el beso del diablo”, comandante.

-Así que ni hablar de invitarlo a visitar Cuba, ¿verdad? -dice sonriendo pícaramente-. Estaría arriesgando mucho, ¿no es así? Le caería encima toda la pandilla ésa, para desacreditarlo y quitarle votos.

-Como hace 50 años, en los primeros tiempos de la Revolución, en que viajar a Cuba era toda una osadía. Una foto en llegadas o salidas del aeropuerto de México hacia La Habana podía costar persecución, golpes, cárcel…

Fidel mantiene su risita ésa, y aconseja:

“No se preocupen tanto ustedes los mexicanos por estas cosas. Todo eso va a cambiar. No albergo la menor duda de que más pronto de lo que imaginan habrá en México grandes cambios.”

CONTINUARA…



“La victoria estratégica”: El enemigo llega a las Vegas (Capítulo 6).




El 10 de junio, el mismo día que se produjo el desembarco del Batallón 18 en la costa sur, tomé una serie de decisiones para cambiar el dispositivo de defensa rebelde en la dirección de las Vegas de Jibacoa, que comenzaba a perfilarse como el siguiente objetivo enemigo en el sector noroccidental.

El personal al mando de Horacio Rodríguez recibió la orden de concentrarse en dos grupos: uno de ellos debía cubrir el camino de La Herradura que subía por el río -donde Cuevas había sostenido la imprecisa escaramuza del día 9-, y el otro, más numeroso, tendría la misión de impedir el avance de los guardias por el camino de camiones que subía desde Las Mercedes hacia las Vegas, atravesando Los Isleños y El Mango. Como apoyo de este segundo grupo, en su retaguardia, en la zona de Los Isleños, ocuparía posiciones la docena de hombres que componían la escuadra de Orlando Lara, que el 3 de junio habían llegado a las Vegas desde el llano, y se mantenían hasta ese momento en condición de reserva.

Cuevas, por su parte, en vista de la amenaza planteada en el sector meridional por el desembarco enemigo, recibió la orden de trasladarse al día siguiente a Mompié, lugar donde yo estaba en ese momento. Mi intención, como vimos en el capítulo anterior, era darle la misión de reforzar las líneas rebeldes en la costa, en vista de la nueva y peligrosa amenaza planteada por el desembarco enemigo.

En cuanto a las otras partes de este sector, el personal de Raúl Castro Mercader y Angelito Verdecia permanecía en sus posiciones sobre el camino hacia San Lorenzo, y el Che se mantenía desde Minas de Frío al tanto de la situación en la zona más occidental del frente, que estaba defendida por los grupos rebeldes pertenecientes a la Columna 7 de Crescencio Pérez. Durante las últimas semanas no se había detenido el trabajo de preparación de trincheras y otras defensas en todo el sector, misión que le había sido encomendada a Huber Matos y Arturo Aguilera.

Durante la mañana del 11 de junio, los guardias de Las Mercedes intentaron mejorar sus posiciones ocupando el alto de Las Caobas, elevación que domina el camino de carros que sale del caserío hacia las Vegas, y avanzando nuevamente por el camino de la herradura del río. Esta vez, sin embargo, Cuevas, quien aún se mantenía en esa posición pues no había recibido todavía la orden de trasladarse hacia Mompié, había tenido tiempo de preparar bien su posición. Tuvo lugar un intenso combate que se prolongó bajo un aguacero torrencial desde las 8:00 de la mañana hasta pasada la 1:00 de la tarde. El enemigo fue rechazado y sufrió un número indeterminado aunque considerable de bajas. En el parte de Radio Rebelde sobre esta acción, a la que se denominó Combate del Potrero de Jibacoa, se mencionaba el dato de que nuestras reducidas pero aguerridas fuerzas habían gastado solamente 350 balas; no obstante, ordené al día siguiente a Horacio que registrara con parte de su personal el lugar donde había ocurrido el combate para tratar de recuperar el parque gastado, con lo que hubieran podido dejar botado los guardias en su retirada.

Parece que el efecto del golpe recibido en este combate inmovilizó al enemigo acampado en Las Mercedes, pues durante los días siguientes no hicieron ningún nuevo intento, ni siquiera de tanteo o exploración. Sin embargo, la situación operativa en el sector se modificó radicalmente con la llegada, entre el 13 y el 14 de junio, de una fuerte tropa enemiga a la zona de Arroyón. Las primeras noticias al respecto las recibí el día 14, como siempre, por la vía de Horacio Rodríguez, quien mantenía abierto un constante y eficiente canal de información conmigo a través de partes escritos que me enviaba varias veces al día con mensajeros rebeldes. Se trataba, según supimos después, de una nueva unidad completa de combate, el Batallón 19, al mando del comandante Antonio Suárez Fowler, compuesto por tres compañías de infantería -las números 91, 92 y 93- y una escuadra de morteros, en total cerca de 400 hombres.

La llegada de esta unidad a Arroyón terminó definitivamente de confirmarme que el siguiente paso del enemigo en este sector sería el avance en dirección a las Vegas de Jibacoa, con la intención de ocupar este estratégico lugar. En un mapa puede comprobarse con relativa facilidad que la única dirección razonablemente factible de una tropa enemiga estacionada en Arroyón, e interesada en penetrar al interior del territorio rebelde en la montaña, es la de las Vegas de Jibacoa.

Cualquier otra dirección supone el intento de trasponer el imponente macizo de la loma de La Llorosa, que cierra de manera terminante el panorama hacia el sureste; o bien rodear esa montaña hacia el Este para entrar en Providencia, lo cual carecería completamente de sentido.

De ahí que al recibir las informaciones de Horacio el día 14, llegué a la conclusión de que el arribo de la fuerza enemiga a Arroyón significaba que la ofensiva en dirección a las Vegas era inminente, y que se produciría probablemente sin solución de continuidad. No sabía en ese momento que el Batallón 19 estaba tomando Arroyón como base avanzada, y que su siguiente paso demoraría aún varios días, en espera de la fecha establecida en la planificación enemiga como “Día-D”, es decir, como el día en que sería lanzada la segunda fase de la ofensiva desde las tres direcciones principales de ataque. Ese día resultó ser el jueves 19 de junio, cinco días después.

Sobre la base de esta apreciación, alerté esa noche de la inminencia del combate a los dos capitanes que tenían la responsabilidad de impedir el avance enemigo en esa dirección. A Lara, en particular, le ordené que avanzara desde sus posiciones en la retaguardia de las líneas rebeldes y se trasladara a las posiciones de Horacio. En ese mismo mensaje le incluía un conjunto de recomendaciones de carácter táctico, teniendo en cuenta que toda la experiencia combativa de Lara había sido en los llanos del Cauto, donde surgió como guerrillero, y podía no estar impuesto de algunas de las particularidades de nuestra lucha en la montaña:

Si [los guardias] siguen avanzando déjenlos acercar bien, explótenles la mina primero para que los sorprendan menos protegidos y abran fuego luego.

Es posible que primero la aviación recorra el camino disparando. Protéjanse bien en las trincheras sin dar señales de vida para poder sorprender a la tropa. No hagan fuego aunque ellos vengan disparando por el camino, hasta que no estén a tiro seguro. No dejes de usar tú un Garand.

También en ese mensaje le anunciaba a Lara mi apreciación acerca de la situación creada en el sector: “Es muy posible que mañana se muevan hacia acá, ya no pueden hacer otra cosa”. Y concluía con las únicas palabras de estímulo posibles en esas circunstancias tan complejas: ”Buena suerte a todos”. No obstante, partiendo una vez más del principio de prever todas las variantes posibles de acción del enemigo, ese mismo día dispuse el envío de una pequeña escuadra de ocho hombres al camino que subía por La Llorosa, en el punto conocido en la zona como la loma de El Espejo. Esta escuadra estaba compuesta por cuatro combatientes del pelotón de Eddy Suñol, posicionado a la entrada de Providencia, dos de Lara y otros dos enviados de la escuela de reclutas.

Al día siguiente, domingo 15 de junio -era el Día de los Padres- parecieron confirmarse mis predicciones, pues el enemigo avanzó desde Arroyón por el camino de las Vegas. La gente de Horacio intercambió algunos tiros y los guardias se retiraron nuevamente. Una vez más la actuación de nuestros combatientes me dejó insatisfecho, por lo que disparé otro fuerte regaño a Horacio:

Quiero que me expliques por qué no dejaron acercar a los soldados; en qué fundamentas la necesidad de haberles abierto fuego a distancia tal que no se pudo apreciar siquiera una baja, descubriendo la posición y exponiéndola al bombardeo, sin el menor chance de sorprenderlos la próxima vez. Necesito saber qué razones tuviste para ello, pues a mi entender no era la táctica correcta, ni se ajustaba a las instrucciones que mandé con Lara.

No me han dicho cuántas balas gastaron, como si fuera un dato que no interesara para nada; ni tampoco me han dicho, a pesar de habértelo preguntado expresamente por escrito, si registraron o no el campo donde pelearon los soldados con Cuevas, y si encontraron o no balas.

Hay cosas que no se explica uno bien en la actuación de ustedes. Nunca matan un [...] soldado, ni cogen un fusil, tiran cuando no tienen que tirar y no tiran cuando tienen que tirar [...]; gastan balas y descubren las posiciones. Esa no es forma de hacer la guerra. ¿Para qué quieren las minas? Ahora los están bombardeando otra vez, es la consecuencia de lo de ayer; un riesgo que no compensa los resultados de una escaramuza.

Vamos a ver si hacen algo bueno.


En realidad, de lo que se había tratado era de una finta realizada por la Compañía 93, por orden del jefe del Batallón 19, con el propósito de comprobar si encontrarían resistencia llegado el momento de la maniobra real. Ese día 15 y el siguiente, la aviación estuvo particularmente activa sobre las posiciones rebeldes, desatando los bombardeos y ametrallamientos más intensos y prolongados que habíamos presenciado hasta ese momento en toda la guerra. Era señal inequívoca, no solo de que las posiciones rebeldes habían sido localizadas, sino también, de que el intento de avance hacia las Vegas estaba muy próximo. En vista de la pobre actuación de Horacio tomé la decisión, el mismo día de la exploración enemiga, de colocar a Lara en una posición más avanzada; de suerte, que fuera con él con quien chocaran los guardias en su avance desde Arroyón. Cumpliendo mi orden, Lara comenzó de inmediato a fabricar trincheras en la falda de La Llorosa, frente al camino de Arroyón, con lo cual se colocó, de hecho, delante y a la derecha de las posiciones de Horacio.

El 17 de junio la tropa enemiga acampada en Arroyón realizó una nueva exploración en profundidad y chocó de inmediato con el personal de Lara. A los pocos minutos del comienzo de la acción, el impacto directo de un proyectil de bazuca en la trinchera donde combatía Orlando Lara hirió gravemente al capitán rebelde. Al principio se pensó que había sido un mortero caído exactamente dentro de la trinchera, pero de haber sido así no hubiesen quedado rastros de Lara ni de sus compañeros. Trasladado a toda carrera hacia las Vegas, recibió los primeros auxilios en ese lugar, y luego fue enviado a La Habanita.

Tras la herida y la retirada de Lara le correspondió a Horacio hacerse cargo de la situación. En el parte que me envió horas después explicó que se gastaron pocos tiros -un promedio de ocho o 10 por combatiente-, que se le hicieron no menos de cuatro bajas a los guardias, y que estos se retiraron. Además, agregó:

...] no se pudieron dejar que se acercaran mucho, estaban emplazando la 30 y dos morteros, hubo que tirarles a una distancia como de 200 metros, los morteros caían en la posición nuestra. Desde un principio hubo que retirarse pronto del lugar; tenían la posición completamente localizada.

Horacio había dispuesto la retirada de la línea rebelde unos 300 metros, con lo cual la nueva posición venía a quedar, aproximadamente, 600 metros más atrás del entronque del camino de Arroyón con el que venía de Las Mercedes. Respondí a su información diciéndole que esta vez no tenía nada que objetar a su actuación, teniendo en cuenta sus explicaciones, y le advertí nuevamente:

Fortifica bien la línea que tienes ahora. Los soldados se van a creer que estás donde mismo estabas ayer. Procura no descubrir tu posición hasta que no sea indispensable.

Lo que más me satisface de todo es que estés controlando con tanto cuidado el gasto de balas.

Estoy seguro de que luchando con inteligencia no podrán tomar nunca las Vegas. Necesitamos resistir el tiempo necesario para recibir refuerzos de armas y cogerlos cansados aquí dentro.


El Che, sin embargo, consideró innecesaria la retirada de Horacio. La inoportuna herida de Lara nos privaba de su presencia en este delicado sector en el momento crucial que se avecinaba, por lo que la situación no dejaba de ser preocupante.

Al día siguiente todos esperábamos el inicio del verdadero intento de penetración enemiga en dirección a las Vegas, sin embargo, la jornada fue de relativa calma en el sector. En Arroyón, la fuerza acantonada seguía recibiendo refuerzos, entre ellos, una escuadra de tanquetas, camiones y buldóceres. Era evidente que el enemigo contaba con informaciones bastante precisas acerca de los preparativos rebeldes a lo largo del camino de las Vegas, incluidas las zanjas abiertas para tratar de impedir el paso de los equipos motorizados.

El alto mando enemigo había fijado inicialmente la fecha del 18 de junio como el día del comienzo, en todos los frentes, de la segunda fase de la ofensiva. Pero la llegada del Batallón 11 del teniente coronel Sánchez Mosquera a su punto avanzado en El Cacao se había dilatado más de lo previsto y, como veremos en el capítulo siguiente, no fue hasta ese propio día cuando alcanzó aquel lugar, desde donde podría lanzarse al asalto de Santo Domingo, sin duda, el corazón rebelde en la vertiente norte de la Maestra.

El día 18, por tanto, todo estaba finalmente dispuesto desde el punto de vista del enemigo. Además de la posición favorable de la fuerza llegada ese día a El Cacao por el sector meridional, el batallón -desembarcado días antes- había recibido la orden de comenzar a moverse ese mismo día hacia el interior de la montaña, hasta situarse en un punto avanzado, desde el que podría también lanzarse al asalto del reducto rebelde. En el sector noroccidental, dos batallones completos y reforzados -el 17 en Las Mercedes y el 19 en Arroyón- estaban igualmente en condiciones de intentar el ataque.

A la luz de lo que ocurrió en los días siguientes en este sector, es bueno detenerse para recapitular la situación operativa. Lo primero que hay que tener en cuenta es que, en este momento decisivo de la ofensiva enemiga, con serias amenazas planteadas en no menos de tres direcciones distintas y peligros de menor cuantía en otros sectores del vasto frente que debíamos defender a toda costa, contábamos para ello en la dirección central y noroccidental con poco más de 200 hombres debidamente armados.

Una de mis ocupaciones más constantes, durante todos estos días previos al comienzo de la segunda fase de la ofensiva enemiga, fue ir moviendo los puñados de combatientes de que disponíamos a las distintas posiciones que en mayor medida lo iban requiriendo, de acuerdo con la urgencia y la gravedad del peligro concreto planteado en cada caso.

En lo que respecta específicamente al sector de las Vegas, después del desembarco enemigo en el Sur, no me había quedado más remedio que mover para esa zona a la combativa escuadra de Andrés Cuevas porque, sin duda, la posibilidad de penetración enemiga en nuestro territorio desde esa dirección significaba una amenaza mucho más inmediata y peligrosa. De las escasas fuerzas que defendían en el flanco nororiental el acceso al firme de la Maestra en la zona de La Plata, no tenía tampoco de donde extraer personal de refuerzo si, por el contrario, lo que urgía era fortalecer la defensa en esa dirección. Camilo, todavía en camino desde los llanos del Cauto, estaba destinado a esa zona, precisamente por la excepcional significación que tenía el hecho de mantenerla a toda costa.

Por otra parte, a pesar de mi impresión cada vez más clara de que en el sector noroccidental el enemigo concentraría su golpe principal en la dirección de las Vegas de Jibacoa, no podía de ninguna manera desconocerse la presencia del Batallón 17 en Las Mercedes, con la posibilidad bien concreta de que pudiera intentar un asalto simultáneo en dirección a San Lorenzo. Por tanto, era impensable debilitar nuestras líneas defensivas en esa dirección. Como se recordará, el camino de San Lorenzo estaba defendido a partir de la loma de El Gurugú por las escuadras de Raúl Castro Mercader y Angelito Verdecia. Otros pequeños grupos habían sido colocados en la zona de Gabiro y en el camino de Purgatorio. Unas cuantas decenas de hombres debían mantener estas posiciones en caso de ataque enemigo en dirección a San Lorenzo, o incluso, Minas de Frío. No era razonable mover personal de esta zona para reforzar las líneas de Horacio en la dirección de las Vegas, por muy necesitadas que estuviesen -como realmente lo estaban- de una inyección adicional. En cuanto a los grupos de combatientes de la columna de Crescencio Pérez, la 7, que estaban distribuidos en un buen número de posiciones a lo largo de la porción más occidental del frente, había que tomar en consideración varios factores: Crescencio era un viejo luchador campesino, parte de su columna la integraban vecinos de la zona muy conocedores de la misma, poseían pocos hombres con armas de guerra, los cuales siempre incluyo entre los mejores armados de que disponíamos para luchar contra la ofensiva, algunos muy buenos, como su hijo Ignacio, que murió más tarde en Jiguaní, casi al final de la guerra.

En el frente occidental, por otro lado, estaban estacionadas unidades enemigas importantes -los Batallones 12, 13 y 16- que muy bien pudieran participar en la operación múltiple que obviamente se avecinaba, e intentar alcanzar el firme de la Maestra por la zona de La Habanita; y, por último, no era posible debilitar sus posiciones para reforzar las de Horacio, quien, por tanto, tendría que defender el acceso a las Vegas con los hombres de que disponía en ese momento.

La clave estaba en que la resistencia se hiciera con tenacidad e inteligencia, en un terreno, hasta cierto punto, favorable al enemigo, en la medida en que le permitía avanzar de manera desplegada y emplear medios mecanizados e, incluso, artillería de campaña, al menos en los primeros momentos de su avance.

Los puntos fundamentales a defender estaban un poco más al Este, hacia donde se dirigía, según mi criterio, el golpe principal del enemigo, y, de ser preciso, concentrar allí el grueso de sus fuerzas.

En la mañana del jueves 19 de junio, en movimiento coordinado con el avance del Batallón 11 de Sánchez Mosquera hacia Santo Domingo en el sector nororiental, y la penetración del Batallón 18 de Quevedo en dirección a La Caridad en el sector sur, los Batallones 17 y 19 emprendieron la ofensiva en dirección a las Vegas de Jibacoa, en el flanco izquierdo de nuestra línea, cada uno desde sus respectivas bases en Las Mercedes y Arroyón. En total participaron en la operación hacia las Vegas más de 500 soldados enemigos, apoyados por varios T-37, por la aviación y dos baterías de morteros.

Los guardias alcanzaron con relativa facilidad el punto en que se encuentran los dos caminos, a partir del cual unieron sus fuerzas y comenzaron a avanzar en un frente, relativamente abierto, de unos 500 metros en total, a los dos lados del camino hacia las Vegas. El bombardeo de los morteros sobre las posiciones rebeldes era incesante.

Después de tirotear al enemigo durante algunos minutos, los hombres de Horacio recibieron la orden de retirada y se replegaron hacia lo que hubiera debido ser una segunda línea defensiva detrás de Los Isleños y al comienzo de la loma de El Mango. En este lugar las condiciones para sostener el empuje enemigo eran mucho más favorables, ya que el terreno se estrechaba entre la empinada falda de la loma de La Llorosa y el barranco del río Jibacoa, a la izquierda de las posiciones rebeldes. Los guardias se veían obligados a cerrar su frente de avance y circunscribirlo prácticamente a unos pocos metros a ambos lados del camino, lo cual facilitaba la resistencia rebelde. No cabe duda de que en este lugar había posibilidades de sostener la línea, al menos unas cuantas horas, y causar bajas al enemigo. Con una preparación adecuada del terreno y la colocación de minas en el camino para contener el avance de los tanques T-37, nuestros combatientes habrían podido cambiar, en cierta medida, el curso de los acontecimientos ese día, si hubiesen estado dispuestos a hacer una verdadera resistencia.

Sin embargo, esta segunda posición fue sostenida por el personal rebelde muy poco tiempo. La retirada ordenada por Horacio se prolongó, de hecho, casi sin solución de continuidad, hasta más allá de la loma de El Mango. Ya en el parte que recibí desde la línea de combate, poco después del mediodía, Horacio me informaba de lo ocurrido y de su retirada.

Por un mensaje que me envió el Che a las 2:10 de la tarde confirmé que en su repliegue, Horacio había dejado libre toda la zona de El Mango y se había colocado del otro lado del río, en la subida de la loma de El Desayuno. Esto significaba que el enemigo podía trasponer, sin impedimento alguno, precisamente la zona donde la resistencia hubiese sido más efectiva.

En ese mismo mensaje del mediodía del jueves 19, el Che me informó de algunas disposiciones adoptadas en el sector, en vista del repliegue de la línea rebelde hasta la loma de El Desayuno, entre ellas, la ocupación de los firmes alrededor de las Vegas con algunos combatientes de la escuela de Minas de Frío. Esa noche me comunicó que había bajado a la casa de José Isaac, colaborador campesino que vivía en Purgatorio, a mitad de camino entre las Vegas y Minas de Frío, y me preguntó qué debía hacer en caso de que las Vegas cayera al día siguiente en manos del enemigo, lo cual, a su juicio, era lo más probable. El Che había concebido el plan, un tanto riesgoso en las condiciones existentes, de hostigar a los guardias desde la retaguardia con parte del personal rebelde que cubría la dirección de San Lorenzo y con algunos hombres disponibles que tenía Crescencio en La Habanita.

Después de conocer lo ocurrido durante la jornada, yo también había llegado a la conclusión de que la caída de las Vegas era inevitable. En otras circunstancias, la decisión que cabía tomar era reforzar esa misma noche las nuevas posiciones rebeldes en la loma de El Desayuno y preparar rápido una línea de defensa lo suficientemente sólida como para contener al día siguiente la continuación del avance enemigo en dirección a las Vegas. No sería la primera ni la última vez durante la guerra que una situación difícil fuera revertida en una noche. Pero teniendo en cuenta lo que estaba sucediendo ese mismo día en los otros dos frentes de combate, era absolutamente imposible destinar hombres de otros sectores para tratar de reforzar la línea rebelde en el acceso a las Vegas.

Por tanto, nuestra respuesta a la situación creada en la noche del 19 en este sector debía adecuarse a la premisa de que al día siguiente el enemigo ocuparía las Vegas de Jibacoa. Aceptado este hecho, lo primero que debía garantizarse era que los guardias no pudieran dar un paso más. Las Vegas de Jibacoa, en definitiva, se prestaba para lograr allí la contención del enemigo. El lugar era uno de esos valles serranos a lo largo de un río, en este caso el Jibacoa, rodeado por todas partes de alturas y firmes que, si lograban ser ocupados por nuestras fuerzas, podían convertirse en una verdadera ratonera para los guardias. De ahí que la primera medida tomada por el Che era plenamente acertada.

En última instancia, lo ocurrido ese día en Santo Domingo y en el camino de las Vegas, y lo que parecía estar ocurriendo al Sur, figuraba dentro de nuestros cálculos como una de las variantes, a saber, la penetración del enemigo en el corazón del territorio rebelde y la consecuente concentración de nuestras fuerzas en anillos defensivos cada vez más estrechos, con la intención de proteger hasta el final la zona de La Plata y sus objetivos cruciales: la emisora, el hospital y las instalaciones logísticas creadas en ese lugar. Y si al final no fuésemos capaces de defenderla, dispersar nuestras fuerzas en grupos más pequeños, en condiciones de comenzar de nuevo la guerra de movimientos de los primeros tiempos.

En línea con esa estrategia decidí esa noche orientar al Che que moviera el personal de la columna de Crescencio hacia el firme de la Maestra, más acá de La Habanita, incluidos los grupos estacionados en El Macho y El Macío, al oeste del sector central de la ofensiva enemiga por el Sur, con el propósito de irlos reagrupando para crear líneas de defensa más cohesionadas.

En el caso específico de que las Vegas fuese ocupada por el enemigo al día siguiente, el personal encargado de la defensa de su acceso debía ser distribuido por todos los puntos que permitieran contener el ulterior avance de esa tropa en dirección al firme de la Maestra a la altura de Mompié, en particular a la zona conocida como Minas del Infierno, la vía natural de acceso a Mompié desde las Vegas.

En el mensaje que le envié con estas instrucciones, le insistía una vez más al Che en la concepción básica del plan:

Mientras quede una esperanza de mantener el territorio de la Plata, no debemos variar la estrategia.

El problema esencial es que no tenemos hombres suficientes para defender una zona tan amplia. Debemos intentar la defensa reconcentrándonos antes de lanzarnos de nuevo a la acción irregular.


Al amanecer del viernes 20 de junio, los guardias, en efecto, reemprendieron el avance en dirección a las Vegas. Después de una débil y breve resistencia, los combatientes rebeldes comenzaron a retirarse de la loma de El Desayuno. Al mediodía ya habían rebasado en su retirada las últimas casas de las Vegas y se habían detenido en la subida hacia Minas del Infierno. De esa manera dejaron el camino expedito para el enemigo, cuya vanguardia entró en las Vegas en las primeras horas de la tarde casi sin disparar un tiro.

Era más que elocuente el tono del mensaje que recibí del Che esa tarde:

Hoy, como pocas veces en el transcurso de esta revolución, he recibido un golpe tan desesperante como este.

Después de hacer esfuerzos por cubrirle a Horacio el flanco izquierdo con dos fusiles, 4 granadas, mi presencia personal (y Miguel), para cubrir toda la loma que estaba a la izquierda de Horacio. Tranquilizado porque no dispararon ni un tiro en la tarde y haciendo planes para rescatar hasta bombas, que, según versiones quedaron enterradas, cuando consigo articular una línea de defensa y me dispongo a bajar a las Vegas, me alcanza una nota de Sorí que me anuncia que ya no hay ser viviente en este lugar y que Horacio se retiraba hacia Antonio el gallego [Antonio Morcate, vecino de Minas del Infierno] con su gente.



El Che concluía su mensaje con este toque de ironía, tan característico en él:

Debo decirte que en estos dos días no se han disparado tiros. Tu orden de ahorrar tiros se ha cumplido al máximo.

La información que yo había ido recibiendo de las Vegas justificaba plenamente esta evaluación del Che. Antes de recibir su mensaje en La Plata, donde permanecí esos dos días al tanto de los acontecimientos que se desarrollaban simultáneamente en los tres sectores de la batalla, le había mandado una notica a Celia, quien se mantenía en Mompié actuando como enlace, en la que, después de decirle que las noticias de las

Vegas eran vergonzosas y decepcionantes, le indicaba lo siguiente:

Comunícale al Che, orden mía, investigar lo ocurrido, desarmar a todo el que haya incurrido en un acto de cobardía y enviar muchachos de la escuela a ocupar esos fusiles.

Enviarme detenido al responsable de la pérdida del detonador, cable y bomba y cualquier otra atrocidad por el estilo, y comunicarle a Horacio la orden de resistir metro a metro el terreno que quede de las Vegas con los hombres que tenga.


A esa hora todavía yo ignoraba que ya no era posible hacer resistencia alguna porque las Vegas había sido virtualmente abandonada al enemigo, aunque estaba ya convencido de que los guardias lograrían su objetivo. Por eso le pedí a Celia en ese mismo mensaje que ordenara a Aguilerita comenzar a fortificar con buenas trincheras Minas del Infierno y el camino que subía por ellas hacia el firme de la Maestra, que, como ya dije, era la ruta más probable del enemigo en caso de que decidiera proseguir su penetración.

En el mismo amargo mensaje que el Che me había enviado en la tarde de ese día, al comprobar el virtual abandono por parte de nuestras fuerzas de las Vegas de Jibacoa, me pedía instrucciones precisas sobre qué hacer en los casos de la escuela de Minas de Frío, las posiciones de Raúl Castro Mercader y Angelito Verdecia en el camino de San Lorenzo; las de Alfonso Zayas en la zona de El Jíbaro y las del personal de Crescencio Pérez. Y agregaba, con acertada valoración de la situación de conjunto en el sector:

Hay que considerar ahora la cantidad de caminos a defender. Yo no tengo armas para hacerlo si alguna de esa gente no me ayuda. Sacaré nuevamente de los claustros las escopetas y veremos. [...] Yo permaneceré en casa de José Isaac hasta recibir contestación y órdenes explícitas, y si a las 5 de la mañana [del día 21] no las he recibido, hago lo que crea conveniente, según las circunstancias.

Tras recibir el mensaje del Che, le pedí inicialmente por teléfono a Celia que, en respuesta a su petición de instrucciones, le comunicara las siguientes decisiones: primero, trasladar al personal de Raúl Castro Mercader y de Angelito Verdecia hacia Minas del Infierno y la subida de Mompié para que se hicieran cargo de la defensa de ese acceso; segundo, subordinar a ellos el personal de Horacio y el que era de Lara; tercero, cubrir con personal de la Columna 7 las posiciones que estaban ocupando aquellos dos capitanes en el camino de San Lorenzo; cuarto, informarle que yo bajaría a la nueva línea defensiva para redistribuir las armas de la gente de Horacio y de Lara entre un refuerzo de 10 buenos reclutas de la escuela, que el Che debía enviar a ese lugar, más otros cinco hombres del pelotón de Jaime Vega que llevaría conmigo para allá. Vega se había incorporado pocos días antes a nosotros, con un grupo de combatientes de la provincia de Camagüey.

En definitiva, como ya expliqué antes, mi intención había sido siempre que el Che se hiciese cargo, si las circunstancias lo exigían, de la defensa del sector más occidental de nuestro frente. Así se lo hice saber expresamente esa misma noche en un segundo mensaje en que le indicaba que se ocupara de la defensa de la Maestra desde Purgatorio hasta Mompié, incluidas Minas de Frío. Debo decir que durante todas las semanas de preparación de la defensa de nuestro territorio, en previsión de la ofensiva enemiga, y durante el desarrollo de ella hasta ese momento, el Che había fungido, de hecho, como segundo jefe del frente. En los archivos se conservan decenas de mensajes intercambiados entre los dos en los que, por mi parte, no solo le daba indicaciones acerca de qué hacer en el sector a su cargo, sino también, lo mantenía informado de los acontecimientos en los otros sectores y él, por su parte, me informaba de las medidas que tomaba y del cumplimiento de mis instrucciones; además, me hacía proposiciones y me daba noticias sobre lo que ocurría.

La decisión tomada, en relación con el traslado hacia Minas del Infierno y Mompié de los grupos de Raúl Castro Mercader y Angelito Verdecia, tuvo que ser revisada casi de inmediato por la evolución de los acontecimientos a partir del 21 de junio.

Ese día, Horacio había pedido el envío de Luis Crespo para que lo auxiliara en el mando de su personal, ya que tenía una pierna en malas condiciones y no podía moverse. En mensaje a Celia trató de explicar lo ocurrido, argumentó que su actuación no se debió ni a cobardía ni a falta de decisión, y expresaba que había dado a sus hombres la orden de no retirarse hasta que en cada emboscada se le hicieran dos o tres bajas al enemigo. Esto último era indicio de que, a estas alturas, todavía Horacio no había entendido la esencia de nuestra conducta frente a la ofensiva lanzada por los guardias, que no era otra que resistir a toda costa.

Por eso, al día siguiente, le comuniqué a Horacio su sustitución por Crespo, al mando del personal de Minas del Infierno. Hasta ese momento, el capitán Luis Crespo había estado a cargo de la fábrica de minas que establecimos en El Naranjo, a poca distancia de Santo Domingo.

Esa instalación había tenido que ser desmantelada y evacuada en vista de la ocupación del lugar por el batallón de Sánchez Mosquera.

Es bueno aclarar que Horacio Rodríguez demostró después sus condiciones de combatiente y jefe guerrillero. Fue precisamente su arrojo la causa de su muerte en Manzanillo, al día siguiente del triunfo revolucionario, cuando se disponía a capturar a varios esbirros de la tiranía que hasta ese momento habían logrado evadir el arresto. Pero su actuación en las Vegas de Jibacoa fue realmente desafortunada.

Ese mismo día 22 de junio se retiraron de las Vegas de Jibacoa, de regreso a Las Mercedes, las fuerzas del Batallón 17 que habían participado en la captura de esta posición, metida de lleno en la montaña y dentro de nuestro territorio. Quedaron allí las tres compañías del Batallón 19, las cuales establecieron su campamento en la parte baja del valle y en las alturas más pequeñas y cercanas al río.

La relativamente fácil ocupación de las Vegas de Jibacoa fue un revés significativo para nuestros planes de contención y rechazo de la ofensiva enemiga. En primer orden, se trataba de un lugar que había sido una base importante de operaciones para nosotros. Allí había establecido yo, en varias ocasiones, la Comandancia. Desde ese sitio operó Celia durante muchas semanas en su activa y vital labor de aseguramiento general del esfuerzo guerrillero. Contábamos, además, con la colaboración unánime de todos los pobladores campesinos. Allí efectuamos, el mismo día del inicio de la ofensiva en la zona de Las Mercedes, la primera asamblea campesina en la Sierra Maestra. Las Vegas de Jibacoa era un lugar, hasta cierto punto, simbólico de nuestra lucha.

En segundo orden, no podía desconocerse la significación estratégica de esa posición por su ubicación al pie de la Maestra, en el centro mismo del sector noroccidental de la zona de operaciones de la Columna 1. La posibilidad de acceso a las Vegas de medios mecanizados por el camino de carros de Las Mercedes, permitía al enemigo mantener un apoyo logístico fácil a la tropa estacionada allí, que a su vez se encontraba, teóricamente, en condiciones de emprender acciones ofensivas ulteriores en varias direcciones a lo largo de los caminos que subían desde el valle hacia diversos puntos del firme de la Maestra, entre ellos, lugares tan vitales como Minas de Frío y Mompié.

Pero tal vez la significación mayor de la ocupación de las Vegas de Jibacoa fue su impacto moral en el mando y las tropas enemigas. La escasa resistencia encontrada en la defensa de un lugar tan estratégico, y el rápido logro del objetivo perseguido, sirvieron, junto con el éxito favorable en la operación de ocupar Santo Domingo, para contrarrestar en el enemigo el efecto del revés sufrido el propio día 20 por el Batallón 18 en el sector meridional, y para crear la ilusión de que la batalla contra el Ejército Rebelde podía ser ganada con relativa facilidad. Si bien -como los hechos posteriores demostraron- este factor creaba también una engañosa sensación de confianza que podía llevar al enemigo a cometer errores de apreciación o actuación, de consecuencias potencialmente peligrosas para sus propósitos; no era menos cierto que después de los resultados en Santo Domingo y las Vegas de Jibacoa la moral del enemigo experimentó un alza momentánea, lo cual podía traducirse en una mayor iniciativa y una conducta más agresiva de su parte.

Todos estos elementos tenían que tomarse en cuenta en nuestra valoración de la situación operativa general después del 20 de junio, y las medidas que debíamos adoptar. Con el enemigo en Santo Domingo, al pie del firme de la Maestra en La Plata, y subiendo por el río La Plata en dirección a ese lugar, la presencia de los guardias en las Vegas pasaba en realidad a un segundo plano de prioridad. La táctica a seguir en este caso era procurar que no dieran un paso más, es decir, contenerlos y, para lograrlo, utilizar las fuerzas estrictamente necesarias. Ya llegaría el momento de proceder en su contra como, en efecto, llegó.














Armas utilizadas por el Ejército de Batista contra el Ejército Rebelde.




Vendido a la dictadura de Batista por los Estados Unidos, en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Fue muy empleado en acciones antiguerrilleras durante la ofensiva de 1958.

Nacionalidad: Estados Unidos
Calibre: 81 mm
Longitud: 1,21 m
Peso ensamblado: 61,5 kg
Alimentación: Manual, por avancarga
Velocidad inicial de disparo: 213 m/seg
Alcance máximo: 3000m
Cadencia de fuego: 18 rondas/minuto (sostenida) y de 30 a 35 rondas/minuto (máximo)
Dotación: 4 soldados






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