David Wilson
Stop the War Coalition
“Los misiles que llevan puntas dotadas de uranio empobrecido se ajustan a la perfección a la descripción de bomba sucia… Yo diría que es el arma perfecta para asesinar a montones de gente.” Marion Falk, experta en física química (jubilada), Laboratorio Lawrence Livermore, California, EEUU.
En las primeras veinticuatro horas del ataque contra Libia, los B-2 de EEUU arrojaron 45 bombas de 2.000 libras de peso cada una [algo menos de 1.000 kilos]. Estas enormes bombas, junto con los misiles Cruise lanzados desde aviones y barcos británicos y franceses, contenían ojivas de uranio empobrecido.
El UE es el producto de desecho del proceso de enriquecimiento de uranio. Se utiliza en las armas y reactores nucleares. Debido a que es una sustancia muy pesada, 1,7 veces más densa que el plomo, es muy valorada en el ejército por su capacidad para atravesar vehículos blindados y edificios. Cuando un arma que lleva una punta de uranio empobrecido golpea un objeto sólido, como una parte de un tanque, penetra a través de él y después explota formando una nube candente de vapor. El vapor se asienta como polvo, un polvo que no sólo es venenoso, también radioactivo.
Un misil con uranio empobrecido cuando impacta se quema a 10.000ºC. Cuando alcanza un objetivo, el 30% se fragmenta en metralla. El 70% restante se evapora en tres óxidos altamente tóxicos, incluido el óxido de uranio. Este polvo negro permanece suspendido en el aire, y dependiendo del viento y de la climatología, puede viajar sobre grandes distancias. Si Vds. piensan que Iraq y Libia están muy lejos, recuerden que la radiación de Chernobyl llegó hasta Gales.
Resulta muy fácil inhalar partículas de menos de 5 micras de diámetro, que pueden permanecer en los pulmones o en otros órganos durante años. Ese uranio empobrecido inhalado puede causar daños renales, cánceres de pulmón y huesos, trastornos en la piel, trastornos neurocognitivos, daños cromosómicos, síndromes de inmunodeficiencia y extrañas enfermedades renales e intestinales. Las mujeres embarazadas que se ven expuestas al uranio empobrecido pueden dar a luz a bebés con defectos géticos. Una vez que el polvo se vaporiza, no cabe esperar que el problema pueda desaparecer pronto. Como emisor de partículas alfa, el UE tiene una vida media de 4.500 millones de años.
En el ataque de la operación “conmoción y pavor” contra Iraq, se arrojaron, sólo sobre Bagdad, 1.500 bombas y misiles. Seymour Hersh ha afirmado que sólo la Tercera Insignia de Aviación de los Marines de EEUU arrojó más de “quinientas mil toneladas de munición”. Y todo eso llevaba puntas de uranio empobrecido.
Al Yasira informó que las fuerzas invasoras estadounidenses dispararon 200 toneladas de material radioactivo contra edificios, hogares, calles y jardines de Bagdad. Un periodista del Christian Science Monitor llevó un contador Geiger hasta zonas de la ciudad que habían sufrido una dura lluvia de artillería de las tropas estadounidenses. Encontró niveles de radiación de entre 1.000 a 1.900 veces por encima de lo normal en zonas residenciales. Con una población de 26 millones de habitantes, eso significa que EEUU arrojó una bomba de una tonelada por cada 52 ciudadanos iraquíes, es decir, unos 20 kilos de explosivo por persona.
William Hague [Secretario de Estado de Asuntos Exteriores británico] dijo que íbamos a Libia “a proteger a los civiles y a las zonas habitadas por civiles”. Vds. no tienen que mirar muy lejos para ver a quién y qué se está “protegiendo”.
En las primeras 24 horas, los “Aliados gastaron” 100 millones de libras esterlinas en munición dotada de punta de uranio empobrecido. Un informe sobre control de armamento realizado en la Unión Europea afirmaba que sus estados miembros concedieron en 2009 licencias para la venta de armas y sistemas de armamento a Libia por valor de 333.657 millones de euros. Gran Bretaña concedió licencias a las firmas de armamento para la venta de armas a Libia por valor de 24.700 millones de euros y el Coronel Gadafi pagó también para que se enviara a las SAS [siglas en inglés de Servicio Especial Aéreo] a entrenar su 32ª Brigada.
Me apuesto a que en los próximos 4.500 millones de años, William Hague no va a ir de vacaciones al Norte de África.
domingo, 27 de marzo de 2011
Uranio empobrecido: Una extraña forma de proteger a los civiles libios
viernes, 18 de febrero de 2011
Redes sociales, instrumento para detectar fraudes con visas de EU
Wikileaks reseña este método de investigación; crece el número de solicitudes amañadas
Los sitios de Facebook o los blogs de mexicanos que pretenden viajar a Estados Unidos –o ya lograron entrar– evadiendo las estrictas normas para la obtención de visas del sistema consular estadunidense, pueden delatar al infractor y conducir a los agentes de la Unidad de Prevención de Fraude (FPU, por sus siglas en inglés) a descubrir la trampa y a revocar de inmediato la visa vigente.
Este es uno de los métodos de investigación que se explican en detalle en un cable (09HERMOSILLO71) de Wikileaks, redactado por el consulado estadunidense en la capital de Sonora, donde solamente en el periodo de septiembre de 2008 a febrero de 2009 se registraron 134 intentos de defraudar a las autoridades consulares del vecino país.
La mayor parte de estos casos se originaron en Sinaloa (que se cubre de manera concurrente desde Sonora). Asimismo, la mayor incidencia de solicitudes fraudulentas de visas fue detectada entre personas relacionadas con el tráfico de drogas y de personas.
Por otra parte, en el consulado de Estados Unidos en Guadalajara también hay focos rojos. El incremento de intentos de fraude para la obtención de visas fue de 137 por ciento, mientras que el número de solicitudes sólo había crecido 7 por ciento.
Ahí también se registra un alto número de intentos de fraude por parte de ciudadanos estadunidenses intentando obtener pasaportes (cable 09GUADALAJARA379).
Hello desde Boston
Además de los métodos convencionales de investigación y vigilancia que se aplican en Guadalajara y Hermosillo, los agentes de la unidad antifraude recurren a las redes sociales de Internet –Facebook, YouTube, MySpace y Google– para verificar los datos de los solicitantes, fechas de sus viajes o algún otro dato relevante.
En lo que hace a Sinaloa se cita como ejemplo a una red de jóvenes de clase alta que ingresaron a Estados Unidos con pases turísticos. Tiempo después se descubrió que vivían en Boston como residentes, gracias a su actividad en redes sociales.
El consulado de Guadalajara explica que en su jurisdicción (Jalisco, Colima, Nayarit y Aguascalientes) las condiciones de crisis económica y altas tasas de desempleo siguen incentivando la necesidad de migrar a Estados Unidos, "lo que repercute en un incremento significativo de intentos de fraude confirmados".
Pero también los estadunidenses residentes en el área han intentado obtener pasaportes y certificados de nacimiento de su país utilizando métodos ilegítimos, reporta el consulado. En el caso de Guadalajara, sin embargo, esta estadística no se ha disparado, como sí ocurre en los consulados de la frontera norte.
Las cifras más altas de defraudaciones fallidas se registran entre los solicitantes de visas no inmigrantes (NIV): de 81 mil 513 peticionarios fueron rechazados 27 por ciento, especialmente en las categorías de visas tipo B1 y B2 (negocios y turismo). Se descubrió que 247 presentaron documentación apócrifa o falsificada.
Justo afuera del consulado –relata el texto– se ubica toda una variedad de establecimientos que producen documentos que denominan mala fide, de mala fe. Los "productos" más demandados son estados bancarios y credenciales de estudiante falsos, cuyos precios varían de 150 a mil 500 pesos.
También hay alta incidencia de intentos de conseguir ilegalmente visas tipo P1 (empleo basado en contratos previos, especialmente en el mundo del espectáculo, los deportes y los intercambios culturales). En este rubro es donde las redes sociales han sido de utilidad a los agentes del FPU.
En el cable del consulado de Hermosillo se describe el caso de una agencia de "talentos" conocida como Susan M. Jeannette Agent, que tramitaba falsos contratos de actuaciones para solicitar visas P y O para sus clientes. La investigación descubrió que esta representante había sacado visas de este tipo de varios consulados de Estados Unidos en territorio mexicano.
Pero en el rubro donde mayores rechazos se registraron, al menos en Guadalajara, fue entre los solicitantes de visas TN (TLC o Tratado Nacional), para profesionales calificados no migrantes, especialmente entre consultores administrativos y técnicos científicos. De una tasa de 19 por ciento de negativas, en 2009 éstas se dispararon hasta casi 60 por ciento. En Sinaloa, la mayor parte de trampas se registraron con visas tipo BBBCC (para negocios) y con las tarjetas deslizables que siguen vigentes para sus portadores, pero hace algunos años ya no se emiten.
Con estadunidenses también se cuecen habas
En Guadalajara, lugar de residencia de decenas de miles de estadunidenses inmigrantes, se reportan casos de ciudadanos de ese país que intentan obtener fraudulentamente pasaportes o certificados de nacimiento. En el periodo estudiado se recibieron 4 mil 334 solicitudes; se rechazaron 305 y 16 se confirmaron como procesos fraudulentos. Entre éstos está el caso de padres adoptivos intentando obtener documentos para un bebé. La investigación de los agentes llevó al arresto de los presuntos padres y del pediatra que les "vendió" al menor.
El cable del consulado en Sinaloa enlista diversos intentos de fraude, por ejemplo, la presentación de certificados de defunción de cónyuges para ocultar que la pareja o tiene antecedentes penales o vive sin documentos en Estados Unidos. En estos casos también se recurre a las redes sociales.
Según el redactor del despacho, la unión libre suele ser una rendija por la cual muchos solicitantes de visas intentan falsear lazos de parentesco que podrían descalificar a un potencial solicitante. También ocurre que se presenten certificados de nacimiento falsos de menores viajando con adultos que no son sus padres y que se ostenten como tales. Los funcionarios que realizan entrevistas personales con los potenciales viajeros, han sido entrenados para poner a prueba la veracidad de los entrevistados.
Esta nota con vínculos a los cables
Los cables sobre México en WikiLeaks
Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks
viernes, 11 de febrero de 2011
México, primera preocupación en materia de seguridad: EU.
La narcoviolencia en la frontera llevó a ese país a la "categoría uno": jefe de Inteligencia
El funcionario comenta sobre las prioridades en la evaluación de amenazas potenciales
Nueva York, 10 de febrero. James Clapper, jefe máximo de Inteligencia del gobierno de Barack Obama, informó hoy que la situación en México, como resultado de la narcoviolencia, ha sido elevada a la categoría más alta de prioridades en la evaluación de amenazas potenciales a Estados Unidos.
"Recientemente hemos elevado todo este tema a la categoría uno, la cual es la más alta", afirmó Clapper, director de Inteligencia Nacional.
En declaraciones ante una audiencia del comité selecto sobre inteligencia de la Cámara de Representantes, el funcionario agregó que "estamos trabajando con los funcionarios mexicanos apropiados, en apoyo de la campaña del presidente (Felipe) Calderón internamente. Pero no hay duda de que esto, saben, augura enormes preocupaciones para nosotros aquí, en Estados Unidos, por el obvio potencial, no sólo potencial, sino actual dispersión (de la violencia) en los estados fronterizos", dijo en referencia a la situación creada por el narcotráfico en México.
"Inadecuadas capacidades"
En su testimonio por escrito entregado al comité, Clapper amplía su evaluación sobre México, y afirma que a pesar de significativos avances en la lucha antinarcóticos lanzada por el presidente Felipe Calderón, "las capacidades militares y policiales en conjunto permanecen inadecuadas para romper las organizaciones traficantes y contener la violencia criminal".
Agrega que aunque el presidente mexicano está promoviendo reformas institucionales para fortalecer el imperio de la ley, "el progreso es lento por limitaciones de recursos, prioridades políticas en competencia y resistencia burocrática". E indica que algunas de las reformas judiciales también se están implementando de una manera muy lenta.
Clapper, en su testimonio, afirma que "México está enfrentando una escalada aguda y constante de violencia criminal", tanto entre cárteles como por el combate cada vez mayor contra el gobierno y los militares, incluyendo actos de brutalidad para "reducir la confianza pública" en los esfuerzos del gobierno. Además, señala que civiles están cada vez más "atrapados en el cruce de fuego". Todo ello está reduciendo el aún fuerte apoyo público al esfuerzo antinarcóticos, afirma.
El director de Inteligencia advierte que “no vemos señales de que los líderes traficantes hayan –como asunto de estrategia– decidido atacar sistemáticamente a funcionarios de Estados Unidos en México. Sin embargo, la amenaza colateral a personal estadunidense continúa siendo real”, algo que podría empeorar si “los cárteles concluyen que la asistencia de Washington es instrumental para cualquier mejora pronunciada en los esfuerzos mexicanos antidrogas”.
Clapper y otros encargados de inteligencia y seguridad nacional estadunidense abordaron en esta audiencia el tema de las amenazas a nivel mundial que enfrenta Estados Unidos, y fue en este punto donde los funcionarios ofrecieron sus comentarios.
Caryn Wagner, subsecretaria del Departamento de Seguridad Interior, encargada de inteligencia y análisis, comentó: “Estamos muy preocupados por la posibilidad de una dispersión (de este lado de la frontera) del tipo de violencia de los cárteles que vemos en México, donde están luchando activamente sobre rutas específicas hacia Estados Unidos”. Argumentó que hay un esfuerzo "sin precedente" con personal, recursos y tecnología a lo largo de la frontera para asegurar la línea, y que aún no se ha visto "una dispersión de este tipo de violencia sistemática". Pero, agregó, "no le voy a decir que no hay violencia relacionada con la droga de este lado".
Wagner informó que el Departamento de Seguridad Interior está trabajando muy de cerca con otras agencias, como la DEA, para enfocarse en el flujo de drogas, fondos y armas, "que van mucho más allá de la frontera", y que los resultados ahí son cada vez mejores. Sin embargo, ante preguntas de los legisladores subrayó que "estamos también muy preocupados por asegurar que tapemos cualquier boquete que pudiera ofrecer una avenida para terroristas a través de la frontera".
Es la tercera vez en menos de una semana que altos funcionarios estadunidenses alertan sobre su preocupación por la violencia ligada con el narco en México y su potencial amenaza a la seguridad pública y nacional de Estados Unidos.
Primero, el subsecretario del Ejército, Joseph Westphal, advirtió que en México hay "un tipo de insurgencia" que podría poner en peligro al gobierno y culminar en que elementos corruptos "tomen el gobierno" y provoquen con ello una respuesta militar estadunidense.
Poco después, la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, alertó que el gobierno estadunidense ha contemplado lo que ocurriría si fuerzas "terroristas" de Al Qaeda se suman con algún cártel mexicano, como Los Zetas, y hoy, Clapper anuncia que por su situación interna México ya está en la "categoría uno" de prioridades para la inteligencia estadunidense.
El representante C.A. Dutch Ruppersberger, integrante del influyente comité sobre inteligencia, comentó hoy en la audiencia que "tristemente, el terrorismo no es el único desafío que enfrenta la seguridad nacional. No podemos olvidarnos de México. La violencia ahí es un tema estadunidense, al derramarse la violencia sobre la frontera. Policías y funcionarios electos que están enfrentándose contra el comercio de droga son amenazados y asesinados. Si ponemos tantos recursos en Medio Oriente, también tenemos que incrementar nuestro apoyo a México, porque tiene un efecto directo sobre el pueblo y los ciudadanos de Estados Unidos".
jueves, 10 de febrero de 2011
Duda cónsul de EU de eficacia del Ejército en lucha antinarco.
Observador acucioso de la forma como los cárteles del narcotráfico se mueven en Nuevo León y de cómo se conforman las tendencias de la narcoviolencia en el norte de México, el cónsul de Estados Unidos en Monterrey, Bruce Williamson, empieza a dudar a mediados de 2009 sobre la eficacia del papel de las fuerzas armadas en el combate a esos grupos delictivos. "La presencia militar no es una panacea para Nuevo León" es la frase con la que titula su despacho confidencial del 29 de julio de 2009 (cable 218302).
Se trata de la relación de conversaciones que sostuvo por separado con el comandante de la Cuarta Zona Militar, general Guillermo Moreno Serrano (relevado del cargo en 2010), y con los dueños del periódico Reforma, los Junco, quienes acosados por las amenazas de los cárteles se habían ido a vivir a Texas.
Alejandro Junco expone que “la ventaja principal del Ejército frente a los cárteles no es que sea más transparente o que tenga más capacidad táctica” sino que cuentan en sus operativos con el factor sorpresa porque "al estar acuartelados no pueden ser presionados por los traficantes para que revelen sus planes". Moreno, por su parte, explica al estadunidense que si bien el Ejército tiene capacidad para “desarrollar inteligencia y montar operativos basados en esta información, no tiene los recursos para sustituir a las instituciones policiacas, no importa qué tan corruptas estén”.
Williamson reflexiona que, a partir de estas dos visiones, se pone de manifiesto “el dilema de la ciudadanía: ante una amenaza ¿a quién recurrir en busca de protección? (…) Si las policías no son confiables y el Ejército no tiene recursos suficientes, ¿qué queda?”. En un párrafo aparte el cónsul también cuenta que llamó la atención del militar por las torturas a las que fue sometido un ciudadano estadunidense detenido por soldados. El general se mostró "muy apenado".
En octubre las fuerzas armadas vuelven a ser tema de los despachos consulares. A partir del relevo en el Ejecutivo estatal, el 4 de octubre, varios militares retirados y que fueron nombrados comandantes de unidades policiacas en Nuevo León son asesinados. Es así como el narco saluda la llegada de Rodrigo Medina a la gubernatura. (cables 230107 y 233709).
Meses después, finales de febrero de 2010, cuando ya transcurrió la mitad del sexenio de Felipe Calderón, el representante del gobierno estadunidense se rinde ante la evidencia y describe a la estratégica ciudad del norte como “territorio zeta”; una metrópoli que ofrece refugio seguro, ingresos estables (mediante el cobro de extorsiones) y abasto de insumos al cártel integrado por ex militares de elite –desertores– que años antes se había desprendido del cártel del Golfo (cable 251151).
Más adelante alerta a Washington que las corporaciones policiacas de los tres niveles están "profundamente infiltradas" por el crimen organizado y la previsible guerra entre el cártel del Golfo y Los Zetas, organización que dominaba la ciudad hacía ya tiempo, finalmente ha llegado a esta entidad ( 251281) a la que apenas tres años antes el Departamento de Estado consideraba "diferente" a otras regiones del norte.
Pocas semanas después de este cable, el gobernador de Nuevo León ordenó la mayor purga de policías en el estado. En marzo fueron cesados 81 efectivos de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal y en mayo 178 agentes de la policía municipal.
Una crónica de NL contada por un cónsul de EU
Un centenar de cables generados por el consulado de Monterrey de 2007 hasta 2010, en manos de La Jornada a través de Wikileaks, revela cómo ante los ojos de Washington la potencia económica del norte de México se convierte en una zona de la narcoguerra, pese a los esfuerzos del gobierno mexicano y las múltiples formas de colaboración bilateral. Esta nota cita 26 de estos despachos.
Este declive de Nuevo León, de enclave económico a “territorio zeta”, puede explicar el nombramiento, en agosto de 2007, del cónsul general Williamson, diplomático de carrera con formación militar, egresado del Colegio Nacional de Guerra con una maestría en Estudios Estratégicos y ex consejero para Latinoamérica en la Oficina Internacional de Narcóticos del Departamento de Estado. Esa misión diplomática cubre también San Luis Potosí, Zacatecas, Coahuila y Durango.
Nuevo León, que concentra 8 por ciento del PIB, 10 por ciento de la capacidad manufacturera del país y alberga unas mil 200 empresas estadunidenses, fue motivo de preocupación para el consulado desde los primeros signos de que la violencia que tradicionalmente asolaba los estados vecinos empezaba a invadir a esta entidad.
El personal del consulado, que incluye comisionados de la DEA, de control de armas, de seguridad, de la unidad antiterrorista y del área judicial, reforzó en 2010 su equipo con una nueva dotación de cascos blindados y chalecos antibalas. Como cualquier personal diplomático en una zona de guerra.
Los cables revelan que agentes del consulado actúan sin restricciones en áreas que no son de competencia de una representación diplomática: se presentan en las escenas de determinados crímenes para recoger evidencias, colaboran en arrestos, sus agentes recaban información de inteligencia que las autoridades neoleonesas suelen no tener mediante una red de informantes. Las autoridades locales les llaman para pedir información y orientación. Son, en suma, juez y parte del proceso.
Ejemplo: el 18 de mayo de 2007 circuló el rumor que el gobernador Natividad González Parás había sido asesinado. Las policías municipal y estatal se comunicaron con el consulado para confirmar si era verdad o no. Cable 108918 clasificado como noforn (vedado para extranjeros): "Interesante; por un lado es positivo constatar la estrecha colaboración existente, pero por otro lado habla de la incapacidad de las autoridades", escribe Williamson.
Esta es la crónica de la conversión de Nuevo León en un “territorio zeta” a través de los comunicados del consulado en Monterrey.
De "ciudad segura" a la pérdida de control
A principios de 2007, ante la noticia del asesinato de tres policías en el municipio de San Pedro Garza, donde reside casi todo el personal del consulado, el representante de EU, que entonces era Luis Moreno, declaró al periódico El Norte que las ejecuciones eran producto de ajustes de cuentas del crimen organizado, pero alegaba que la ciudad seguía siendo "de las más seguras". Sin embargo, reporta en otro despacho (106172) que el secretario de Gobierno, Rogelio Cerda, y su secretario de Seguridad Pública Antonio Garza "son corruptos".
En el cable 95709 el consulado informa que "continúan acercándose" al gobierno estatal para reforzar la colaboración bilateral. Después de la renuncia de 300 elementos de la policía del municipio de García, a raíz del asesinato en cadena de varios agentes, el funcionario se reunió con el jefe de la policía estatal y el comandante regional de la policía militar para "ofrecer apoyo".
En las primeras semanas del sexenio de Calderón, el gobierno envió al norte a más de 3 mil soldados, marinos y policías judiciales. El cónsul está "alentado". Una semana después, otro cable (97717) reporta que pocas horas después de una visita de Calderón a Monterrey sicarios mataron a dos hombres en la zona donde estuvo el Presidente.
Tres meses más tarde el tono es otro. En el cable 108918, calificado noforn –vedado para extranjeros– Luis Moreno dice: "Las autoridades judiciales y los medios locales están paralizados de miedo".
En mayo el consulado reporta "un nuevo récord" en asesinatos y secuestros (entre estos el de un camarógrafo de Tv Azteca y cuatro de los sindicalistas de Pemex en Cadereyta) sin que se produzcan arrestos relacionados. En su siguiente comunicación, calificada como "secreta", Moreno registra, además de una larga serie de asesinatos, el hecho de que en narconotas halladas junto a los cadáveres se amenaza al secretario de Gobierno, Rogelio Cerda, y al procurador general del estado, Luis Carlos Treviño.
“Nuestros contactos señalan que Cerda está involucrado en actividades corruptas en relación con los hermanos del gobernador González Parás y miembros del cártel de Sinaloa”. Treviño y el director de investigaciones criminales de Nuevo León Héctor Santos no investigan.
Narcobloqueos: "un desafío al Estado".
El saldo de 2007 es de 29 policías asesinados sin que las autoridades del estado "reaccionen mínimamente", expresa el comunicado 145517, primero de 2008, ya firmado por Williamson. La tendencia de la narcoviolencia indica que las ejecuciones ocurren entre pandillas de narcomenudistas, no entre los grandes cárteles, que han optado por el bajo perfil. En el cable 149452 aborda las quejas de la ciudadanía y las organizaciones de derechos humanos. La misión de EU subraya que en estas denuncias no se señala al Ejército.
En 2008 los secuestros están al alza pero las autoridades "minimizan el problema", reporta el consulado en el cable 154138. Indica que el gobierno estatal no tiene una unidad antisecuestros adecuada ni hay buena coordinación con las instancias federales. "El procurador estatal Luis Carlos Treviño reconoció en una reunión privada con el cónsul general que las autoridades del estado están a punto de desmantelar una banda de secuestradores, pero que en la calle es posible que queden activas muchas más".
El 6 de enero la estación de Televisa en Monterrey fue atacada con fusiles y una granada. Personal de procuración de justicia del consulado (cable confidencial 186763) participa en la investigación. Agentes de seguridad, la DEA, la oficina de control de armas y otros se presentaron en la escena del crimen, recuperaron casquillos para ser analizados por sus laboratorios. Fue recuperada la espoleta de la granada que resultó ser una M67 fabricada por el ejército de Estados Unidos. Se analiza el tema de la penetración del narco en los medios. Refiere a una conversación con la dirigencia del diario El Norte que les explicó que gastan "considerables recursos" en investigar a su propio personal.
En 2009 se da una vuelta más a la tuerca: narcobloqueos. Con estas acciones –19 de enero y 9 y 10 de febrero– se pone en evidencia el dominio de los cárteles en la ciudad. En el cable 191828 se establece que para los estadunidenses es evidente que las manifestaciones son organizadas por el narco y que (192669) la policía estatal es muy reticente a la hora de disolverlos. En algunos casos han esperado hasta dos horas para entrar en acción. Refieren el caso de un policía que se atrevió a arrestar a uno de los organizadores, un conocido zeta, que fue asesinado dos días después.
Son “un desafío al Estado porque demuestran que el narco puede paralizar la ciudad a su conveniencia”.
Meses después, en mayo, Williamson agrega (cable 207793) otra observación: si bien el nivel de violencia en Nuevo León no alcanza los niveles virulentos de los estados vecinos, aquí el narco "todavía se mueve como si se sintiera impune"; no se contienen a la hora de atacar a un comandante de policía "ni para emitir amenazas creíbles contra el consulado", lo que prueba que los cárteles "tienen capacidad para golpear donde viven y trabajan los empleados del gobierno de Estados Unidos".
Dicho y hecho. El 17 de octubre un nuevo cable (174082) del cónsul da cuenta del ataque con granadas contra el consulado. Se le da seguimiento al tema de las granadas en un cable "noforn" y "secreto", el 194998, en el que se asegura que “el poder de fuego de los cárteles ha escalado”. Agencias especializadas estadunidenses se involucran en los peritajes de la granadas lanzadas contra Televisa y otras 21 confiscadas en un arsenal capturado. Se trata de granadas M26 A2 de fragmentación. Al menos la que se recuperó en la televisora se comprobó que perteneció a un lote de armas vendido al ejército salvadoreño en 1990.
A mediados de 2009 el gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, solicitó una reunión con el cónsul en Monterrey. Presentó a su equipo de seguridad, integrado por siete generales y dos coroneles (cable 214222), pidió apoyo a los estadunidenses en equipo y capacitación. El consulado aprovechó para pedir acceso al Centro de Control y Comando (C-3) y a información de inteligencia del estado. El resultado de la reunión es calificada como "pasitos de bebé".
Las fuerzas armadas bajo ataque
A fines de 2009 el consulado de Estados Unidos en Monterrey observa que en la medida en que militares en activo o retirados se incorporan como jefes de unidades policiacas, los cárteles dirigen sus ataques contra las fuerzas armadas (233709, confidencial), a raíz de la ejecución del flamante jefe de policía del municipio de García, general brigadier Juan Arturo Esparza, con sus cuatro guardaespaldas en una emboscada en la que participaron 30 pistoleros en 10 vehículos el 4 de noviembre de ese año. Esparza había trabajado incluso como jefe de seguridad del ex presidente Vicente Fox.
Según informa la DEA al cónsul, se atribuye este homicidio al líder zeta, Eduardo Almanza, hermano de Octavio Almanza, quien a su vez fue responsable del asesinato del secretario de Seguridad Pública de Cancún, Enrique Tello Quiñones.
Otros indicios de que ahora los militares son el blanco de los cárteles citados por el cónsul en ese despacho: el atentado contra un general retirado jefe de policía en Monclova, Coahuila, en agosto, con el saldo de tres guardaespaldas muertos; asesinato de un coronel jefe de policía en Piedras Negras, en abril; tortura y asesinato de 11 soldados cerca de Monterrey por órdenes del cártel del Golfo. (Apenas el viernes 4 de febrero de este año otro general en retiro en funciones policiacas, Manuel Farfán, jefe de Seguridad Pública de Nuevo Laredo, fue asesinado en una emboscada similar).
La "bienvenida" a Medina
Al consulado estadunidense "le preocupa" que el gabinete de Rodrigo Medina (cable 228632) sea una "simple repetición de la administración anterior". De 16 miembros de su gabinete, 11 estuvieron en el de Natividad González. La única sorpresa fue el nombramiento del secretario de Seguridad Pública, Carlos Jáuregui Hintze, un outsider en términos de administración pública que en mayo fue sustituido por el ex procurador Luis Carlos Treviño, de quien el cónsul había expresado desconfianza anteriormente.
Los cárteles recibieron en octubre a Medina con una ofensiva que provocó auténticas batallas en la vía pública en Monterrey y localidades aledañas que (cable 230107) pusieron al descubierto las tensiones existentes entre las distintas fuerzas de seguridad. Las organizaciones criminales "están poniendo a prueba" al Ejecutivo estatal, interpreta la representación diplomática.
Cita el enfrentamiento del 13 de octubre entre soldados y la policía municipal en Santa Marta. La explicación de las autoridades, intentando minimizar el hecho como "un pleito entre primos", no satisface al cónsul.
El nuevo procurador Alejandro Garza y Garza finalmente admitió ante el cónsul que debido a la corrupción policiaca, con el relevo de funcionarios muchos pactos establecidos por los mandos salientes con los cárteles quedan en el aire.
Williamson se reunió con cuatro alcaldes salientes (cable 232351) que hablaron de sus miedos y las presiones vividas durante sus respectivas gestiones. Destaca un episodio que refirió el ex alcalde de Santiago, Rafael Paz. Cuando ordenó un cateo en una casa de seguridad de un secuestrador, en represalia, los zetas llegaron hasta su oficina y lo amenazaron con decapitarlo y mandarle la cabeza a su esposa, confinada a una silla de ruedas.
Los hermanos Gori
En el cable 239746 (confidencial) Williamson hace un recuento de lo que la prensa llamó "el día más sangriento" hasta entonces, 4 de diciembre, que incluyó un enfrentamiento de Los Zetas con marinos en el suburbio Juárez, en un fallido intento por capturar a Ricardo Almanza, el Gori 1. Al final del día hubo 17 muertos, entre ellos varios civiles inocentes. Para culminar la jornada hubo una fuga de reos en el penal de Escobar, con apoyo externo de zetas. Fueron liberados 23 de los 24 presos. Fue la cuarta irrupción de este grupo en penales del área conurbada de Monterrey en ocho meses.
En el cable se ofrece una descripción de la célula de los hermanos Almanza, los Gori (de gorila, por su fisonomía). Después del enfrentamiento con los marinos, la prensa neoleonesa dijo que Gori I estaba entre los cadáveres. La DEA lo pone en duda. Este era el principal sospechoso del asesinato del jefe de la policía de García, el general Esparza, y era público que se movía en Monterrey en un gran convoy. Gori 2 (responsable de los embarques de droga de Belice y Guatemala) está preso en México. Gori 3 también es zeta. Según la DEA, Gori 4, responsable de la ejecución del general Tello en Cancún) está muerto, según sus registros dactiloscópicos.
En suma, el cónsul concluye que hay una gran descoordinación entre los responsables de la seguridad pública y los militares. "Monterrey parece estar condenada a dar un paso adelante y dos atrás".
Demasiadas manzanas podridas
Retrocediendo a 2009, Williamson sostiene varias conversaciones con el anterior secretario de Seguridad Pública, Aldo Fasci, quien en marzo de ese año se había acercado al consulado “pidiendo ayuda a Estados Unidos para evitar que Nuevo León caiga totalmente bajo control de los cárteles” (cable 195277 noforn). El consulado ubica el declive en la probidad de la policía neoleonesa a raíz del asesinato del comandante de la policía estatal, Marcelo Garza Garza. Según informantes de la misión estadunidense, su sucesor tiene compromisos con la dupla Zetas/Golfo, lo que en parte explica el porqué de las 200 ejecuciones ocurridas en tres años, 40 de ellas de policías, ninguna ha sido aclarada. Un informante asegura que Fasci está aislado en su oficina, rodeado de subalternos en los que no puede confiar.
Poco después Fasci anuncia su retiro. Declara a la prensa que padece leucemia. Es notable el contraste entre la primera y la última conversación (cables 106172 y 210012). En su despedida, el neoleonés le dice a Williamson: "Hay demasiadas manzanas podridas y muy poco dinero para apoyar a las buenas". Le cuenta un episodio sorprendente: recién estrenado en el cargo en 2009, él y su equipo recibieron de manera sorpresiva información muy detallada sobre casas de seguridad de las organizaciones criminales. Después de valorar si esta información sería una trampa o no, decidió ordenar operativos que resultaron en decomisos muy importantes de droga, armas y efectivo. Tiempo después se dio cuenta que la información había sido filtrada por los mismos cárteles, como "regalo" para que el nuevo funcionario pudiera rendir buenas cuentas en sus primeros meses. Fue un truco para que pensara que contaba con un equipo de policías confiables, lo que no era realidad.
(Nota del cable: dos parientes de Fasci fueron secuestrados durante este periodo y en ningún caso se interpuso una denuncia pública).
En su primera reunión con el anterior representante de EU, Luis Moreno (abril de 2007, cable 106172, calificación noforn), Fasci le adelantó que pensaba crear "una policía paralela" con 60 por ciento de los elementos. El 40 por ciento "no es confiable", le dijo. Comenta el cónsul: "Es interesante, aunque en el fondo no sorprende, que admita que hay sospechas de corrupción en 40 por ciento de las fuerzas de seguridad y que pese a ello sigan trabajando para el gobierno".
En el cable 210563, calificado secreto, se comenta el arresto de 74 oficiales de la policía de Nuevo León con participación de la DEA, como un esfuerzo sostenido a nivel federal, con el antecedente más próximo de la detención de 30 funcionarios del gobierno de Michoacán, entre ellos 10 alcaldes (se refiere al conocido y fallido michoacanazo).
Hacia el otoño de 2008, Williamson insiste en considerar a los militares como la única fuerza capaz de enfrentar a narcotraficantes (cable 221792). Un año después su fe en la vía militar se encuentra ya muy debilitada, como consta en el cable de mediados de 2009 citado al inicio de esta nota.
Napolitano: preocupa a EU posible acción conjunta de narcos mexicanos y Al Qaeda
El país, cada vez más amenazado desde adentro, sostienen varios congresistas
En audiencia, la secretaria no mencionó el caso de México y la narcoviolencia
Washington, 9 de febrero. La encargada de la seguridad interna de Estados Unidos comentó hoy que “durante un tiempo hemos pensado qué podría ocurrir si, digamos, Al Qaeda se une con Los Zetas” –uno de los cárteles de la droga de México.
En audiencia ante el Comité de Seguridad Interna de la Cámara de Representantes, Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Interior, al responder a una pregunta sobre la potencial amenaza de que "terroristas" puedan usar las redes de narcotráfico mexicanas en Estados Unidos, ofreció el ejemplo de este vínculo potencial entre un cártel y Al Qaeda, y logró hacerlo aún más ominoso al indicar que no diría más en una audiencia "abierta" (el Congreso puede convocar a sesiones a puerta cerrada para abordar temas delicados de inteligencia y seguridad nacional), y mejor "lo dejaré hasta ahí". Y así fue. No habló más del tema.
El testimonio de Napolitano, y el tema de la audiencia, fue una evaluación del panorama de potenciales y actuales amenazas a la seguridad interna de Estados Unidos, sobre todo la proveniente de agrupaciones terroristas vinculadas con Al Qaeda en el exterior, pero en forma creciente también desde dentro de este país.
Pero, como señaló por lo menos un representante del comité, la ponencia de Napolitano no incluyó ninguna mención de México y la narcoviolencia. El legislador Blake Farenthold, republicano de Texas, hizo la pregunta sobre si "terroristas" podrían emplear la "muy efectiva red de distribución de drogas", e indicó que la disponibilidad de estupefacientes en el país indica que no se tiene el grado de control deseado sobre estas redes. Otros interrogaron a la secretaria por la violencia en la frontera, el grado de control de la línea y la amenaza de que esa violencia se extienda al lado estadunidense.
Como lo hizo hace semana y media en El Paso, Texas, Napolitano advirtió de nuevo a los cárteles en México: "No traigan esa guerra a Estados Unidos", y si eso ocurre, reiteró, "responderemos muy, muy vigorosamente". Agregó: “Estamos altamente concientes de la cantidad de violencia en México, el número de muertes asociadas con esa violencia… Estamos trabajando muy de cerca con el gobierno de (Felipe) Calderón sobre ello. Tenemos a individuos en México trabajando sobre estos temas… y estamos muy, muy vigilantes acerca de que esa guerra sea llevada a través de la frontera a Estados Unidos. Pero tenemos que trabajar con México para llevar a un final la guerra”.
En respuesta a otro representante, afirmó que “mientras trabajamos con México sobre el nivel de violencia sin precedente, por la pugna de los cárteles por territorios… no hemos visto de manera sistemática esa violencia cruzar la frontera”.
La amenaza interna
Curiosamente, un enfoque central del comité y Napolitano hoy no fue sobre las amenazas que provienen desde el otro lado de la frontera o del mundo, sino la creciente amenaza que surge desde Estados Unidos. Michael Leiter, director del Centro Nacional contra Terrorismo, acompañó a Napolitano en la audiencia y advirtió que, además de las múltiples amenazas terroristas en el exterior, "estamos extremadamente preocupados con los extremistas violentos cultivados dentro de Estados Unidos". Señaló que han detenido atentados en Washington, Oregón, Alaska y Maryland durante el último año, "que eran indicativos de una causa común instando a extremistas independientes para atacar la patria".
El legislador republicano Peter King, nuevo presidente del comité, comentó que según el Departamento de Justicia, 126 personas han sido acusadas por actividad relacionada con el terrorismo en Estados Unidos a lo largo de los últimos dos años, incluyendo 50 ciudadanos estadunidenses. "El radicalismo cultivado en casa (o sea dentro de Estados Unidos) es una amenaza creciente que no podemos ignorar", afirmó.
Agregó que el propio procurador general, Eric Holder, ha dicho que no duerme pensando "en jóvenes en este país, criados en este país, que están siendo radicalizados y están dispuestos a tomar las armas contra su propio país".
Peor aún, citó un informe bipartidista emitido por el Senado la semana pasada, que concluyó que el propio Pentágono "debe enfrentar la amenaza de la radicalización del extremismo islámico violento" entre sus propias filas armadas.
King dijo que por todo esto realizará una audiencia sobre "la amenaza de la radicalización doméstica dentro de la comunidad musulmana" en este país.
Napolitano afirmó que aunque se ha avanzado en asegurar el país ante el terrorismo desde el 11 de septiembre de 2001, "la amenaza continúa evolucionando", y advirtió que "en algunas formas, la amenaza hoy día podría estar en su grado más alto desde los atentados de hace casi 10 años". Agregó que entre grupos asociados con Al Qaeda, "también estamos viendo un énfasis creciente en reclutar a estadunidenses y occidentales para llevar a cabo los atentados".
Resumió: "Estos últimos dos años han resaltado obviamente los muchos peligros asociados con un grupo de terroristas geográfica e ideológicamente diversos que buscan dañar a Estados Unidos y a nuestros aliados. Estas amenazas no sólo provienen desde fuera de nuestras fronteras, sino crecientemente desde adentro".
O sea, si no son Los Zetas mexicanos, juntos o separados con musulmanes ligados a Al Qaeda, serán los propios estadunidenses los que amenazan a este país.
México, entregado por su propia clase política a la intervención de EU.
Nadie resiste el llamado: gobernantes y opositores, funcionarios y empresarios, jefes de policía y cabezas de ONG, periodistas y encuestadores, todos por igual, acuden ante diplomáticos de Estados Unidos para contarles lo que deseen saber sobre los asuntos de México. La embajada y los consulados de Washington son confesionario, diván, ventanilla de gestiones y paño de lágrimas, para la clase política y para los notables. En no pocas ocasiones, políticos y altos funcionarios comunican a los diplomáticos estadunidenses cosas que no se atreverían a sostener en público; les adelantan, además, intenciones legislativas, les consultan esbozos de programas oficiales o les exponen situaciones de las que la sociedad mexicana no tiene conocimiento. Los representantes de Estados Unidos acreditados en México son, en conjunto, el más importante interlocutor en la vida institucional de este país. Posiblemente no sea una revelación, pero resulta, en todo caso, una confirmación de lo que siempre se ha sospechado y dicho, y que ahora se documenta en un paquete de dos mil 995 cables informativos, redactados por diplomáticos estadunidenses de diverso rango. y que fueron enviados al Departamento de Estado desde México o desde terceros países.
Este material informativo fue proporcionado a La Jornada por Sunshine Press Productions, que preside Julian Assange, portavoz y fundador de Wikileaks, y abarca cables fechados desde 1989 hasta 2010. 24 de ellos están clasificados como "secretos"; 461 se consideran "confidenciales"; 870 son "clasificados" y mil 588 han sido "desclasificados". Es razonable suponer que se trata de un segmento de algo más amplio; así lo deja ver la disparidad numérica por años de emisión (un solo cable de 1989, 38 de 2005 y mil 206 de 2009, por ejemplo) y las referencias a documentos que no están en el conjunto. El material recibido consiste, en su gran mayoría, de reportes sobre pláticas con personalidades políticas, administrativas, mediáticas, policiales y militares, informes de reuniones, análisis regionales o temáticos de distinto calado y extensión, apuntes sobre pequeñas gestiones o bien simples reseñas insípidas de los medios nacionales. Lo que los documentos revelan, en forma aislada o leídos en conjunto, es lo siguiente:
Clase política de informantes
Existe una casi absoluta disposición de políticos, legisladores y funcionarios mexicanos para informar extensamente a los diplomáticos del gobierno estadunidense, así como una generalizada obsecuencia para con sus interlocutores de esa nacionalidad; resulta un tanto sorprendente que ninguno de los cables consigne, por parte de los informantes mexicanos, una sola crítica hacia Estados Unidos, prácticamente ningún reclamo y ni una sola expresión de hostilidad. En varios casos, los connacionales citados comparten con sus interlocutores extranjeros la preocupación por eventuales reacciones adversas de la opinión pública local hacia el gobierno del país vecino, y se esfuerzan por presentarse como socios confiables. En ocasiones, y con tono de disculpa, advierten de antemano a sus entrevistadores que tendrán que formular, en público, alguna divergencia con respecto a Washington, a fin de no parecer demasiado proestadunidenses ante la sociedad.
En no pocos de los cables se consigna la sorpresa de los autores por la inesperada expresividad y el espíritu de colaboración de sus entrevistados, quienes por lo general responden a cuanta pregunta se les haga, pero no formulan ninguna. La masa de documentos proporcionados a este diario por Sunshine Press Productions no incluye comunicaciones relativas al espionaje propiamente dicho, pero queda claro que la locuacidad de políticos, funcionarios y comunicadores mexicanos casi podría ahorrarles el trabajo a los espías procedentes de la otra orilla del río Bravo.
De la lectura del material se desprende que en México, por lo que toca a la clase política, el tan citado sentimiento antiestadunidense es un mito urbano. Hace medio siglo, las izquierdas, el centro y hasta las derechas convergían en una animadversión variopinta hacia Estados Unidos que se originaba, respectivamente, en el antimperialismo, en el nacionalismo revolucionario y en el rechazo católico y castizo al protestantismo anglosajón. Bajo esas expresiones ideológicas subyacía una constante incuestionable de la realidad: a lo largo de la historia de México como nación independiente, las más graves y abundantes amenazas a su seguridad, integridad y soberanía han provenido del vecino del norte.
A lo que puede verse, la era del Tratado de Libre Comercio ha producido en México una casta dominante que, o bien se quedó sin memoria histórica, o bien perdió el sentido de pertenencia a su propio país. Los entrevistados hablan mal unos de otros; los funcionarios estatales y municipales acuden directamente a los representantes de Washington para pedir ayuda ante la inseguridad y el acoso de la delincuencia, y se brincan olímpicamente a la Federación; los empleados federales se quejan de los estatales y municipales; en el curso de los contactos, cada cual vela por sus propios intereses –nadie invoca la defensa o la promoción del interés nacional– y la vista de conjunto podría describirse con la expresión "cada quien para su santo".
El proconsulado, al desnudo
En contraste, los representantes diplomáticos estadunidenses operan, casi invariablemente, con un sentido de Estado y con una cohesión que sólo se rompe en lo estilístico. Una expresión recurrente: "en beneficio de nuestros intereses". Más allá de eso, el material informativo pone de manifiesto la insaciable curiosidad de los personeros de Washington, su avidez –casi podría decirse: su morbo– por conocer a detalle los asuntos mexicanos, y su obsesión por armar visiones de conjunto de los temas de nuestro país. Paradójicamente, el rigor empeñado en la recopilación de información no necesariamente se traduce en agudeza de entendimiento: con frecuencia, los diplomáticos dejan de ver el bosque por observar los árboles. Dan por sentado que los fenómenos delictivos se corregirán mediante acciones meramente policiales y militares; se empeñan en hurgar en el desempeño en materia de derechos humanos de miles de policías, militares y funcionarios, aunque olvidan averiguar sus antecedentes penales; en primera intención, suelen observar a sus interlocutores con distancia y escepticismo, pero acaban por creer lo que éstos les platican y, con una inocencia casi conmovedora, informan a Washington que los problemas están en vías de solución gracias al programa fulano, que hay voluntad política para enfrentar los obstáculos y terminan, de esa forma, por convertirse en creyentes casi únicos de un credo dudoso: el discurso oficial.
Otra inconsecuencia notable es el prurito de los diplomáticos del norte por mostrarse "neutrales" en materia de política partidista mientras que, al mismo tiempo, exhiben una insistencia monolítica en promover, en lo económico, las "reformas" que preconiza la doctrina neoliberal. De los documentos se infiere que sus redactores realmente creen que el Consenso de Washington es consenso, y no alcanzan a ver que las tomas de posición en favor o en contra del neoliberalismo se traducen en programas partidistas; en consecuencia, ellos, los diplomáticos, se convierten en instrumentos de una flagrante intervención de su gobierno en asuntos políticos de México.
A la embajada de Estados Unidos en México, es decir, a la representación del Departamento de Estado, no parece importarle que el poder público se tiña de azul, de tricolor o de amarillo, siempre y cuando la autoridad resultante se conduzca con apego a las tendencias privatizadoras, desreguladoras y depredadoras vigentes en forma declarada desde 1988. En ese punto, la injerencia es descarnada y abierta, y los funcionarios estadunidenses actúan como procónsules y, en no pocas situaciones, como gestores de los intereses empresariales de su país en un territorio intervenido desde hace lustros, no mediante el despliegue de fuerzas militares, sino por medio de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
En los días que corren, la intervención extranjera resulta particularmente inocultable en materia de seguridad y de combate a la delincuencia y al tráfico de drogas. En este terreno, los estadunidenses no se cuidan de guardar las formas y se revelan, una y otra vez, como los verdaderos conductores de la "guerra" contra la criminalidad organizada. Esa "guerra" es el más reciente conducto para la injerencia y el creciente control de Estados Unidos sobre México. Muy anterior a ella es el sometimiento voluntario a Washington por parte de políticos representantes populares, funcionarios, mandos policiales y castrenses, así como de algunos comentaristas y directivos de medios. Eso se ha dicho muchas veces y en muchos tonos, y se ha evidenciado, una vez más, en las declaraciones formuladas el lunes por el subsecretario de la Defensa del país vecino, Joseph Westphal, y complementadas el martes por la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, sobre perspectivas de ocupación militar masiva. Los casi tres mil cables diplomáticos que Sunshine Press Productions facilitó a La Jornada permiten corroborar que la intervención política y económica se adelantó, por mucho, a tales escenarios.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Contempla EU envío de tropas a México en contra del narco.
Joseph Westphal utiliza el término "insurgencia" y pocas horas después se retracta.
Narcos buscan el poder en México: subsecretario del Ejército de EU
Washington, 8 de febrero. El subsecretario del Ejército de Estados Unidos, Joseph Westphal, declaró que en México hay "una forma de insurgencia" encabezada por los cárteles de la droga que potencialmente podrían "tomar el gobierno", lo cual implicaría una respuesta militar estadunidense. Sin embargo, horas más tarde fue obligado a desmentir su posición afirmando que su dicho no expresaba la política oficial de Washington.
Westphal, el segundo civil de mayor rango en el ejército, dijo que uno de los flancos estratégicos más preocupantes para Estados Unidos, más allá de las guerras en Irak y Afganistán, es América Latina y particularmente México. “Como todos saben, hay una forma de insurgencia en México con los cárteles, que está justo sobre nuestra frontera. Esto no se trata sólo de drogas e inmigrantes ilegales. Esto es, potencialmente, sobre una toma de un gobierno por individuos que son corruptos”, afirmó.
El subsecretario, quien participó en un foro sobre asuntos de seguridad, realizado en la Universidad de Utah, informó que aunque estaba expresando una opinión personal en torno a la situación en México, dijo que había compartido ésta con la Casa Blanca. Agregó que no deseaba ver una situación en donde soldados estadunidenses fueran enviados a combatir una insurgencia “sobre nuestra frontera… o tener que enviarlos a cruzar esa frontera” hacia México.
Sin embargo, esta tarde, después de que la noticia de sus comentarios circuló en los medios y periodistas interrogaron al Pentágono por sus declaraciones, Westphal emitió un comunicado por escrito afirmando que fue "impreciso" y que sus palabras no representaban la posición oficial estadunidense.
“Mi declaración… erróneamente caracterizó al desafío presentado por los cárteles de la droga en México como una forma de insurgencia. Mis comentarios no fueron y nunca han sido la política del Departamento de Defensa o del gobierno de Estados Unidos hacia América Latina.
"No hablé en nombre del presidente, del asesor de seguridad nacional, del secretario de Defensa o cualquier otro funcionario encargado de establecer y articular la política de Washington. Lamento que mis declaraciones imprecisas pudieran haber causado preocupaciones entre nuestros socios y amigos en la región, especialmente México", indicó.
Casi toda la ponencia de Westphal fue dedicada a los desafíos tanto burocráticos como estratégicos que enfrentan las fuerzas armadas de Estados Unidos en términos generales, sobre todo en las regiones de Medio Oriente y el sur de Asia. Al concluir, un estudiante le preguntó sobre qué "puntos ciegos" percibía en la estrategia de seguridad internacional.
El ejército de Estados Unidos y el Departamento de Defensa comentaron hoy que por ahora sólo están respondiendo a lo dicho por Westphal, con el comunicado emitido esta tarde.
Sin embargo, no es la primera vez que un alto funcionario del gobierno de Barack Obama ha empleado el término "insurgencia" para referirse a la situación en México, ni tampoco la primera ocasión en que esas apreciaciones son rápidamente desmentidas.
En septiembre del año pasado, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, comentó que los cárteles de la droga se estaban volviendo una amenaza semejante a una "insurgencia" en México, que controlan ciertos territorios y que el país se parece cada vez más a la Colombia de hace 20 años y por tanto se requiere algo equivalente al Plan Colombia para enfrentarlo (el cual incluyó el envío de militares estadunidenses a esa nación).
Al día siguiente, el presidente Obama dijo que México no se puede comparar con Colombia, mientras otros funcionarios intentaron matizar las declaraciones de Clinton.
Anteriormente, el Departamento de Defensa también ha generado controversias por sus evaluaciones de México, como su informe sobre asuntos estratégicos a largo plazo, publicado en 2008, que desató un debate bilateral sobre si México podría volverse un "Estado fracasado".
En ese informe se alertó que el creciente asalto de los cárteles sobre el gobierno mexicano genera preocupación sobre "un México inestable", y cómo ello representaría un problema de seguridad nacional de "proporciones inmensas" para Estados Unidos.
Advirtió que ante un deterioro repentino en México el "caos demandaría una respuesta estadunidense basada en las serias implicaciones para la seguridad interna (de Estados Unidos)".
Más recientemente, un informe elaborado por el centro de investigaciones del Congreso resumió que algunos analistas, al evaluar las tendencias y dimensiones de la violencia ligada al narcotráfico hoy día, sugieren que los cárteles mexicanos "podrían ser similares a insurgentes intentando infiltrar al Estado mexicano, al penetrar el gobierno y la policía".
Por todo lo anterior es cada vez más difícil saber cuál es la verdadera posición "oficial" de Estados Unidos en torno al asunto de seguridad en México.
viernes, 4 de febrero de 2011
163 aniversario del Tratado por el que México cedió a Estados Unidos más de la mitad de su territorio.
El 2 de febrero de 1848, se firmó el Tratado de Guadalupe Hidalgo, que puso fin a la guerra entre Estados Unidos y México, el cual cedió más de la mitad de su territorio, que comprendía la totalidad de lo que hoy son los estados de California, Nevada, Utah, Nuevo México, Colorado, Texas, y partes de Wyoming, Kansas y Oklahoma. Como compensación, los Estados Unidos pagarían 15 millones de dólares por daños al territorio mexicano durante la guerra, en dinero de hoy esa cantidad no supondría más de 400 millones de dólares.
El informe con Fernando Velázquez, desde el colectivo Pueblos Sin Fronteras, de Radio Pacífica, en Estados Unidos.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Encarcelan en GB a Julian Assange; ahora EU va por él.
Permanecerá en la cárcel al menos hasta comparecer el próximo martes.
"Preso político", gritan frente a la corte decenas de sus simpatizantes.
El cineasta Ken Loach ofrece ayuda para pagar la caución.
Londres. Periodistas y manifestantes se agolparon afuera de la corte de magistrados de Westminster, luchando por un espacio. Dentro, el hombre a quien todos habían ido a ver permanecía en custodia.
Julian Assange, fundador del sitio web Wikileaks, miraba con intensidad mientras se detallaban las acusaciones suecas de violación y asalto sexual por las que se solicita su extradición. Su expresión no cambió cuando el juez de distrito le negó la libertad bajo fianza, por considerar que existía el riesgo de que escapara. Permanecerá en prisión al menos hasta el 14 de diciembre, cuando comparezca de nuevo ante el juez.
El acusado dejó que una sonrisa pasajera le iluminara el rostro cuando entró en la sala atestada, haciendo un leve ademán de saludo a un amigo sentado en las filas posteriores.
Muchos partidarios se presentaron, entre ellos la socialité Jemima Khan, el cineasta Ken Loach y el periodista John Pilger, quienes se unieron a otras dos personas para ofrecer cientos de miles de libras para la fianza de Assange, pero fue inútil.
Assange habló sólo brevemente para confirmar su nombre y fecha de nacimiento. Cuando se le preguntó su domicilio, cuestionó, temiendo por su seguridad: "¿Para correspondencia o por otra razón?" Por último proporcionó una dirección en Australia. Cuando se deliberó sobre su solicitud de fianza, se inclinó hacia adelante, escuchando con atención.
Loach dijo al tribunal que, aunque no conocía a Assange, estaba dispuesto a ofrecer 20 mil libras de fianza. "El trabajo que ha hecho ha sido un servicio público: tenemos derecho a saber los actos de quienes nos gobiernan", expresó. Pilger señaló que se trataba de un caso de "libertades básicas" y añadió: "Se refiere a la libertad de información, a la libertad de expresión y a la justicia".
En declaraciones a The Independent, fuera de la sala, el periodista consideró que las acusaciones contra Assange son "una vergüenza", y atacó al sistema judicial sueco: "Creí que Suecia tenía un sistema judicial respetable, pero al parecer no. Los fiscales han usado a los medios, ha sido un juicio de los medios contra él".
Assange, detenido a las 9:30 horas al presentarse a una citación en una comisaría, fue sacado del tribunal en una camioneta de la prisión, entre gritos de "preso político" y "te amamos, Julian" de los manifestantes congregados.
© The Independent
Traducción: Jorge Anaya